(BUENOS AIRES).- «Cuando sé que estoy cayendo me conecto con lo que me genera amor, voy a ver a mis hijos, a mi nieto. Ir una hora a hacer deporte también me cambia la energía». La frase resume la estrategia que Nazarena Vélez compartió en una charla sobre salud mental en el programa Storytime de Bondi Live, donde junto a Alejandra Maglietti y Barbie Vélez hablaron de cómo cada una enfrenta los momentos de angustia y estrés emocional.
La actriz y conductora explicó que cuando el ánimo empieza a decaer, busca refugio en sus afectos más cercanos. Ver a sus hijos y a su nieto, sumado a una hora de actividad física, le permiten modificar su estado de ánimo en el momento. Además, Nazarena Vélez mencionó la importancia de «malcriarse, mimarse un poco de más» en esas etapas difíciles, como una forma de autocuidado temporal.
Barbie Vélez, en cambio, prefiere el camino opuesto. «Si estoy cayendo, ir a ver gente es lo peor que me puede pasar. En esos momentos elijo quedarme en la cama viendo series o películas, que es lo único que me apaga la cabeza», contó. Para ella, el contacto social en esos instantes resulta contraproducente y opta por aislarse hasta que la sensación amaine.
A diferencia de su madre, Barbie Vélez se impone un límite estricto. «Me pongo un límite. Me permito un solo día estar mal y después, aunque me cueste, me obligo a activar. Voy al gimnasio, me maquillo y me pongo a trabajar; verme mejor me ayuda también», explicó. Así, el encierro se acota a 24 horas antes de retomar la rutina con obligaciones y movimiento.
Alejandra Maglietti aportó la mirada del acompañamiento profesional. «Yo lo que hago es hablar con mi psiquiatra. No estoy medicada, pero si estoy pasando un momento de ansiedad, por ejemplo, hablar con ella me hace bien», detalló. Su herramienta es el diálogo terapéutico sin recurrir a fármacos, al menos en las situaciones de ansiedad que describió.
Aunque las estrategias difieren, las tres coinciden en que el malestar no debe instalarse sin control. Mientras Nazarena Vélez apuesta por rodearse de amor y movimiento, Barbie regula su pausa con una regla clara de un solo día. Ambas reconocen la necesidad de actuar antes de que el desánimo se profundice y se transforme en algo más difícil de manejar.
La charla en Storytime dejó en claro que no hay recetas universales: cada una encontró su manera de transitar los días grises. Lejos de fórmulas mágicas, el intercambio subrayó la importancia de identificar qué recurso personal funciona mejor para recuperar el equilibrio.
