(BUENOS AIRES).- Netflix estrenó la segunda parte de la cuarta temporada de Los Bridgerton el 26 de febrero, y el cierre no defraudó: incluyó una boda en una escena poscréditos, un fallecimiento inesperado y el misterio de una nueva Lady Whistledown. La temporada completa ya está disponible en la plataforma.
La temporada puso el foco en Benedict Bridgerton y Sophie Baek, una criada que en realidad es hija ilegítima de Lord Penwood. La pareja se conoció en un baile de máscaras y construyó un romance de inspiración cenicienta, pero las diferencias de clase y la sombra de la madrastra de Sophie, Lady Araminta, mantuvieron la tensión a lo largo de los ocho episodios.
La trama tropezó con un error histórico vinculado a la herencia: en plena era de la Regencia, las propiedades y títulos pasaban por línea masculina, pero Lady Araminta conservó la fortuna sin que apareciera un heredero varón a disputársela. «Lord Penwood muere y su esposa simplemente hereda todo sin obstáculos ni explicaciones. No hay un primo que aparezca de la nada para reclamarlo, ni disputas legales, ni tensiones sucesorias», señaló la crítica. La propia serie había sido más rigurosa con este punto en temporadas anteriores, aunque la inconsistencia se resolvió sobre el final.
El desenlace mostró a Sophie arrestada por las acusaciones falsas de Lady Araminta, pero la aparición del testamento de Lord Penwood lo cambió todo. El documento probó que Sophie tenía derecho a 18 mil libras —la misma suma que sus hermanastras— y que su madrastra había malversado la herencia. Lord Penwood además le había prometido 4 mil libras extras si Sophie se quedaba en la casa tras su muerte, pero Lady Araminta se aprovechó y la mantuvo como sirvienta. Con esa prueba, la madrastra no solo retiró los cargos sino que accedió a presentar a Sophie como una prima lejana, lo que le devolvió su estatus social y allanó el camino para el matrimonio con Benedict.
El último episodio trajo más golpes: la muerte repentina de John Stirling, esposo de Francesca, abrió la puerta a futuras tramas más oscuras. Al mismo tiempo, Penélope Featherington se retiró como Lady Whistledown —pidió a la reina cerrar la columna y esta le concedió el deseo— pero una nueva autora anónima tomó las riendas del panfleto de chismes, un giro que reactiva el misterio en la alta sociedad.
El futuro de la serie
La showrunner Joss Brownell ya confirmó que las temporadas cinco y seis girarán en torno a las historias de amor de Eloise con Phillip Crane y de Francesca con Michaela, aunque sin precisar el orden. Netflix renovó la producción por dos temporadas más y todavía quedan cuatro libros de Julia Quinn sin adaptar —»To Sir Phillip, With Love», «When He Was Wicked», «It’s In His Kiss» y «On the Way to the Wedding»—, por lo que la familia Bridgerton tiene cuerda para rato. La autora reveló que el plan de la plataforma sería extender la serie hasta una octava temporada.
La cuarta temporada completa se puede ver en Netflix desde fines de febrero. La primera parte se había lanzado el 29 de enero y los cuatro episodios finales llegaron el 26 de febrero, incluida la escena poscréditos que selló la boda de Benedict y Sophie en una ceremonia íntima en la casa de campo, rodeados de sus mejores amigos y familiares.
