ESPECTÁCULO

Una ficción de terror y comedia: la serie de Netflix para maratonear de una sentada

 

La serie de la creadora Haley Z. Boston ya está disponible en la plataforma.

 
Netflix
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(BUENOS AIRES).- “La serie trata sobre el miedo a casarse con la persona equivocada”, definió Haley Z. Boston, creadora de Algo terrible está a punto de suceder, la ficción de terror y comedia negra que Netflix estrenó el 26 de marzo de 2026. La producción, apadrinada por los hermanos Duffer —los responsables de Stranger Things—, narra la semana previa a una boda que se convierte en una pesadilla en una casona perdida en un bosque nevado de Nueva Inglaterra.

La trama sigue a Rachel (Camila Morrone) y Nicky (Adam DiMarco), una pareja que decidió casarse casi por impulso después de conocerse en un aeropuerto. Ella, que perdió a su madre de chica y creció con un padre ausente, ve en la familia política la posibilidad de pertenecer a algo. Sin embargo, apenas llegan a la mansión de los Cunningham, las señales de horror se acumulan: animales muertos en el camino, un clima opresivo y una pregunta que retumba: “¿Estás segura de que es él?”.

Haley Z. Boston estrenó la serie a los 31 años y la concibió como un cóctel de rituales esotéricos, maldiciones, posesiones y sarcasmo. Los ocho episodios, que van de 40 a 59 minutos, combinan el folk horror —una mezcla entre ¡Huye! y Midsommar en clave gótica— con la comedia más absurda. La dirección quedó a cargo de Weronika Tofilska (5 episodios), Lisa Brühlmann (2) y Axelle Carolyn (2).

El reparto reunido por Netflix incluye a Camila Morrone —la actriz hija de argentinos que ya brilló en Daisy Jones & The Six— con Adam DiMarco, un novio que oscila entre la buena intención y la ambigüedad. Jennifer Jason Leigh y Ted Levine interpretan a los padres de Nicky, una pareja excéntrica que maneja los hilos de la casa con cortesía tóxica. Completan la familia Gus Birney, Jeff Wilbusch, Karla Crome y el inquietante Sawyer Fraser, cuyo personaje infantil aviva la paranoia de Rachel.

La crítica especializada recibió la serie con elogios. The Guardian la calificó como “absolutamente aterradora y escalofriante”. The Hollywood Reporter la definió como “una visión sobre la imposibilidad de la certeza romántica absoluta, sorprendentemente reflexiva y satisfactoriamente sangrienta”. Desde Bloody Disgusting apuntaron que “no teme perderse en desvíos temáticos, pero aún así se asegura de que los sustos lleguen realmente”, y El Periódico la resumió como “una sugestiva serie de terror sobre el miedo al compromiso”.

Entre el público, en cambio, las opiniones están más divididas. Muchos valoran la atmósfera agobiante y las actuaciones, sobre todo el trabajo de Morrone para transmitir vulnerabilidad y determinación al mismo tiempo. Pero la queja más repetida apunta al ritmo: ocho episodios que, para varios espectadores, podrían haberse resuelto en una película de dos horas sin los desvíos y la lentitud con que se cocina la tensión. La escasa iluminación de algunas escenas también fue motivo de críticas.

Algo terrible está a punto de suceder está disponible completa en Netflix desde el 26 de marzo. La plataforma tiró una apuesta que no le sirve a cualquiera: una pesadilla nupcial que exige paciencia y estómago, pero que cuando encuentra el tono se convierte en un viaje inquietante hacia el “sí, quiero”.