ESPECTÁCULO

La serie de Netflix que cuenta la historia de un famoso asesino serial: por qué la tenés que ver

 

La hermana de una víctima cargó contra la producción de Ryan Murphy.

 
Netflix
Netflix

(BUENOS AIRES).- «Si el programa los beneficiara de alguna manera, no se sentiría tan duro y descuidado. Es triste que solo estén ganando dinero con esta tragedia. Eso solo es codicia», disparó Rita Isbell, hermana de una de las víctimas, sobre la serie que Netflix estrenó en 2022. Se refería a “Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer”, la miniserie de diez episodios creada por Ryan Murphy e Ian Brennan que revisita la vida del asesino serial que aterrorizó Milwaukee y se convirtió en un fenómeno global de audiencia.

La producción narra el derrotero de Jeffrey Dahmer desde su infancia solitaria en Wisconsin hasta su muerte en prisión. Nacido en mayo de 1960, Dahmer tuvo una madre con afecciones psiquiátricas y un padre químico casi siempre ausente. A los dieciocho años cometió su primer asesinato: levantó a Steven Mark Hicks cuando hacía dedo en la ruta, lo llevó a su casa, lo noqueó y lo estranguló. Después desmembró el cuerpo y disolvió los restos, el mismo ritual macabro que había practicado desde chico con cadáveres de animales que juntaba cerca de su casa.

A lo largo de trece años, Dahmer asesinó a 17 hombres jóvenes, en su mayoría afroamericanos y homosexuales. Los conocía en bares, los invitaba a su departamento del centro de Milwaukee, los drogaba y los estrangulaba. Después desmembraba los cuerpos, guardaba cabezas en la heladera y practicaba necrofilia y canibalismo. En julio de 1991, una de sus potenciales víctimas, Tracy Edwards, logró escapar y guió a la policía hasta el apartamento, donde los agentes encontraron fotos de cadáveres mutilados y restos humanos disueltos en ácido.

En 1992, Dahmer fue condenado a 15 cadenas perpetuas consecutivas y recluido en el Instituto Correccional de Columbia, en Wisconsin. Apenas cumplió tres años de la sentencia: el 28 de noviembre de 1994, un compañero de prisión llamado Christopher Scarver lo mató a golpes con una barra de gimnasio. Según declaró Scarver, el comportamiento de Dahmer en la cárcel —incluidas imitaciones grotescas de sus crímenes— perturbaba al resto de los internos.

La serie elige un enfoque distinto al de otras producciones sobre el “Caníbal de Milwaukee” y se corre del eje del victimario para poner la cámara sobre quienes cayeron en sus manos. Murphy y Brennan reconstruyen el hostigamiento policial y social que sufrió la comunidad homosexual en los años 80 y muestran cómo la indiferencia de las autoridades permitió que Dahmer siguiera matando. Evan Peters, un actor que ya había trabajado con Murphy en American Horror Story, encarna al asesino con una precisión que le valió elogios: su mirada vidriosa y su andar estoico construyen a un personaje que incomoda sin necesidad de golpes de efecto explícitos.

Esa misma fidelidad al horror real encendió la polémica. Los familiares de las víctimas denunciaron que nadie de la producción los consultó. Eric Perry, primo de Errol Lindsey, asesinado por Dahmer, lo planteó sin vueltas: «sepan que mi familia está muy disgustada con esta serie: había necesidad de traumatizar una y otra vez, ¿y luego para qué?». Netflix, mientras tanto, acumulaba 300 millones de horas de visualización en todo el mundo a semanas del estreno.

Los diez episodios de “Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer” están disponibles en Netflix. La miniserie reafirma la apuesta del gigante del streaming por el true crime y confirma a Evan Peters como uno de los intérpretes más inquietantes del género, capaz de volver a meter al espectador en la pesadilla de un caso que, casi tres décadas después, sigue sin dar tregua.