(BUENOS AIRES).- El cuerpo del profesor de piano Niall Swift apareció al pie de un acantilado en el pintoresco pueblo de Lochnafoy, con una parte del cerebro extirpada y un corazón humano de otra víctima a pocos metros. Así arranca la miniserie escocesa que Netflix sumó a su catálogo y que pone a la sargento detective Annie Redford detrás de la pista de un asesino serial en las Tierras Altas de Escocia.
Annie Redford, interpretada por Laura Fraser, es una oficial de la Policía de las Tierras Altas de Escocia acostumbrada a la calma de un pueblo donde nunca pasa nada. El hallazgo del cadáver de Swift, un respetado profesor de piano, quiebra esa postal y la obliga a meterse de lleno en su primera gran investigación criminal.
La autopsia revela que al cuerpo le falta tejido cerebral y que el corazón abandonado junto al acantilado no pertenece a Swift sino a una persona distinta. Cuando el equipo de Annie ata esos cabos, la hipótesis del caso se transforma: ya no persiguen a un homicida ocasional sino a un asesino serial que ya había golpeado antes.
Refuerzos desde Glasgow
La magnitud del caso fuerza a la cúpula policial a pedir ayuda externa. Entra en escena la inspectora jefa de división Lauren Quigley, encarnada por Siobhan Finneran, una oficial de la brigada de homicidios de Glasgow con modos mucho más expeditivos. Su llegada a Lochnafoy tensa la rutina del destacamento local y pone a Annie ante un espejo incómodo.
La fricción entre el olfato callejero de Annie y la frialdad metropolitana de Quigley marca el pulso de una pesquisa que avanza a los tropezones. Mientras intentan trazar una conexión entre las víctimas, las dos policías chocan con una comunidad cerrada donde cada vecino parece guardar un secreto y donde el paisaje de montañas y lagos contrasta con la brutalidad de los crímenes.
A contrarreloj, la dupla forzada debe reconstruir el rompecabezas de un asesino metódico que deja pistas tan perturbadoras como calculadas, con el pueblo convertido en un tablero donde cualquier paso en falso puede costar una nueva vida.
La miniserie, que combina el policial británico de cámara con una atmósfera opresiva de Tierras Altas, ya está disponible en Netflix. La plataforma la incorporó a su catálogo con el doblaje y los subtítulos en español, lo que la vuelve accesible para la audiencia argentina sin necesidad de seguirla en idioma original.
