(BUENOS AIRES).- “Básicamente es una mujer loca que vive en el bosque. Está con otros vagabundos cenando alrededor de una fogata y las pobres e inocentes niñas Ingalls aparecen por allí. Pensé: ‘Eso suena increíblemente espeluznante. Es totalmente mi estilo. Voy enseguida’”. La que habla es Alison Arngrim, la actriz que inmortalizó a la villana Nellie Oleson en la serie clásica, y así cuenta cómo aceptó un cameo fugaz en la nueva adaptación de Netflix, La casa de la pradera, que se estrenó el 9 de julio de 2026 con ocho episodios.
El cameo de Arngrim aparece en el segundo capítulo y funciona como un guiño para los seguidores de la ficción original, emitida entre 1974 y 1983. La showrunner Rebecca Sonnenshine contó que escribió ese episodio y pensó en convocar a la actriz para el papel de Ida, una mujer que vive en los márgenes del bosque. “Sé lo mucho que Nellie Oleson significa para la gente como personaje. No aparece en esta temporada porque todavía no han llegado a Walnut Grove. Pero pensé que esta era una manera de incluirla, porque es muy importante para el público”, explicó Sonnenshine.
La nueva producción, una coproducción entre Netflix y CBS, apuesta por una mirada más apegada a las novelas de Laura Ingalls Wilder y se distancia del tono de la versión de los años 70. Esta primera temporada sitúa a la familia Ingalls en Kansas, antes de su posterior arribo a Walnut Grove, y se permite explorar con mayor crudeza los peligros de la frontera, los conflictos con los colonos y la relación con la Nación Osage, a la que se le da un protagonismo inédito. Sonnenshine señaló que la idea del cameo le surgió mientras escribía y recordó: “Sentí que quizá aceptaría. Me parecía una persona muy genial”.
La puesta en escena, según destacó la propia Arngrim, la dejó “boquiabierta” por el detalle. La actriz contó que una maquilladora le advirtió: “‘Te das cuenta de que aquí vives en el bosque’. Procedieron a hacer que pareciera que me cuidaba muchísimo menos de lo que realmente hago. Me pintaron los dientes para que se vieran horribles y las uñas para que parecieran sucias y enfermas”. Sonnenshine añadió que Arngrim incluso pidió más elementos en la dentadura y definió su trabajo como “un sueño hecho realidad”.
El elenco está encabezado por Alice Halsey como Laura Ingalls, Luke Bracey como Charles Ingalls, Crosby Fitzgerald como Caroline Ingalls y Skywalker Hughes como Mary Ingalls. A ellos se suman Warren Christie, Jocko Sims, Meegwun Fairbrother y Alyssa Wapanatâhk, entre otros. Arngrim elogió a las jóvenes actrices que interpretan a las hermanas: “Son fabulosas. Estas niñas tienen currículums más largos que algunas personas de 40 o 50 años, y solo tienen 12. Son muy buenas y parece que son grandes amigas”.
La serie original, recordó Melissa Gilbert, ya abordaba temas como “racismo, adicción, nativismo, antisemitismo, misoginia, violación, abuso conyugal”, algo que la nueva versión profundiza con un enfoque más realista y una reconstrucción histórica cuidada en vestuario y locaciones. La producción se rodó en la provincia de Manitoba, Canadá.
De cara al futuro, la serie ya confirmó que Willa Dunn se pondrá en la piel de Nellie Oleson en la segunda temporada, para la cual Netflix ya dio luz verde. Arngrim le dedicó un consejo directo a su sucesora: “Acepta el papel y disfrútalo. Es el personaje más divertido que se puede interpretar. Hazte amiga de los demás niños y no te tomes nada de manera personal”. La actriz también advirtió sobre la repercusión que puede tener un personaje así en el público: “Si haces esto correctamente, habrá gente que te odiará y creerá que la serie es real. Necesitas un fuerte sentido de identidad y un humor bastante oscuro. Incluso si los fans no separan la ficción de la realidad, tú sí debes hacerlo”.
