ESPECTÁCULO

El motivo por el que esta comedia romántica se convirtió en una de las favoritas de Netflix

 

La creadora Erin Foster celebró la noticia con un mensaje especial para los fans, mientras la plataforma se prepara para extender una de sus comedias románticas más exitosas.

 

(BUENOS AIRES).- “Estoy emocionadísima de empezar la tercera temporada. Es un privilegio poder escribir sobre mi pareja favorita a esta escala. ¡Mientras no me quite demasiado tiempo de ver realities por las noches, lo haré todo el tiempo que quieran!”, confesó Erin Foster, creadora de la serie. La declaración acompañó la confirmación oficial: Netflix renovó Nadie quiere esto para una tercera temporada, que verá la luz en 2026.

Nominada al Emmy, la serie se transformó en una de las comedias románticas más exitosas de la plataforma porque supo esquivar los lugares comunes del género. La trama sigue a Joanne, una podcaster agnóstica interpretada por Kristen Bell, y a Noah, un rabino encarnado por Adam Brody. Lejos de los golpes bajos o las casualidades forzadas, el guion construye un vínculo verosímil a pura chispa verbal, donde las diferencias religiosas y los mandatos familiares se abordan con humor sin perder el filo.

Gran parte del fenómeno se apoya en la química entre Bell y Brody. La dupla encontró una naturalidad poco habitual para transitar el enamoramiento adulto, con diálogos que van del cinismo a la ternura en segundos. Esa dinámica, sumada a secundarios que brillan sin robarse la escena, consolidó a la ficción como un bálsamo moderno que evita edulcorar los conflictos cotidianos.

La autenticidad del relato tiene un anclaje biográfico. Foster se inspiró en sus propias experiencias junto a su esposo, Simon Tikhman, para darle forma a la historia. Ese material íntimo –que incluye choques culturales y negociaciones afectivas reales– dotó a la serie de una textura genuina que la audiencia percibió como propia y la alejó de los estereotipos predecibles de las comedias de enredos.

Las métricas respaldaron el boca a boca. La segunda temporada permaneció dos semanas en lo más alto de las series de habla inglesa dentro de Netflix, acumuló 18 millones de visualizaciones en apenas once días y trepó al Top 10 en 82 países. El arrastre fue tan contundente que incluso la primera temporada volvió a filtrarse entre lo más visto a nivel global, un termómetro inequívoco de que la ficción ya tenía su comunidad consolidada.

Con esas cifras, la renovación era un trámite. Los showrunners Jenni Konner y Bruce Eric Kaplan se sumaron al entusiasmo de Foster y lanzaron un mensaje conjunto: “Este trabajo es increíblemente divertido. Trabajar con la talentosa Erin Foster, este elenco excepcional, guionistas increíbles y un equipo técnico fantástico fue una experiencia realmente maravillosa. Estamos muy agradecidos a Netflix y a 20th Century Fox por darnos otra temporada”.

Netflix mantiene bajo llave los detalles de la nueva entrega, aunque ya confirmó que los episodios desembarcarán en el catálogo durante 2026. Con una base de seguidores fiel y una historia que todavía tiene nafta para explorar los grises del amor contemporáneo, el desafío será repetir el impacto sin perder la frescura que distinguió a Joanne y Noah del resto de las parejas televisivas.