(BUENOS AIRES).- Si te devoraste Virgin River y andás buscando una historia que vuelva a engancharte con ese mismo pulso emotivo, Netflix sumó a su catálogo Sullivan’s Crossing, el drama que comparte el ADN literario que ya conocés. Basada en las novelas de Robyn Carr —la misma autora que creó Virgin River—, la serie sigue a Maggie Sullivan, una neurocirujana de primer nivel que, tras verse envuelta en un problema legal, vuelve al pequeño pueblo costero de Nueva Escocia donde creció para intentar reconectar con su padre y poner su vida en pausa.
Maggie, interpretada por Morgan Kohan, aterriza en Timberlake casi como una extraña, cargando el peso de un juicio por negligencia y la mirada esquiva de su padre, Sully, a quien da vida Scott Patterson. Lo que arranca como una huida profesional se convierte rápido en un regreso forzoso a las raíces: paisajes de bosque y mar, una cabaña rústica y un campamento familiar que funciona como el corazón de una comunidad donde todos se conocen. Ahí también aparece Cal ( Chad Michael Murray ), un hombre con heridas propias que administra el camping junto a Sully y que se transforma en el interés romántico adulto de la protagonista.
Las coincidencias con Virgin River no son casualidad. Robyn Carr escribió ambas sagas literarias y eso se nota en cada capítulo: el ritmo pausado, los secretos familiares que van aflorando de a poco, los romances que no subestiman la madurez del espectador y ese entorno natural que se vuelve un personaje más. En lugar de las montañas californianas, acá mandan los acantilados y los senderos de Nueva Escocia, pero la sensación de refugio y segunda oportunidad es idéntica. La serie no se priva de tratar temas adultos —alcoholismo, duelos, enfermedades, diferencias de clase— y lo hace sin golpes bajos ni sentimentalismo de manual.
La producción corre por cuenta de Reel World Management junto a Bell Media y Fremantle, y contó con la propia Carr como productora ejecutiva, un detalle que garantiza fidelidad al espíritu de los libros. El rodaje arrancó en junio de 2022 en Halifax y otras locaciones reales de Nueva Escocia, desde parques provinciales hasta caletas de pescadores. Ese anclaje geográfico se traduce en una fotografía luminosa y una banda sonora folk que envuelve sin empalagar. El elenco se completa con nombres como Tom Jackson y Andrea Menard, que aportan la mirada de la comunidad originaria mi’kmaq, otro hilo importante que recorre la trama.
El recorrido de Sullivan’s Crossing en pantalla fue meteórico. Debutó el 19 de marzo de 2023 en la cadena canadiense CTV, y a los pocos meses la estadounidense The CW se sumó como coproductora a partir de la segunda temporada. Las renovaciones no se hicieron esperar: en junio de 2025 CTV confirmó la cuarta entrega y en julio de 2025 The CW hizo lo propio, llevando el total a cuatro temporadas y cuarenta episodios emitidos hasta mayo de 2026. Ese volumen de contenido es ideal para un maratón, y Netflix lo puso a disposición en varios mercados durante 2025.
Lo que diferencia a la serie del resto del catálogo de dramas médicos y románticos es su decisión de no apurar nada. Las historias de amor se cuecen a fuego lento, los conflictos entre padres e hijas se exploran desde el rencor y la posibilidad de perdón, y los personajes secundarios tienen arcos propios que suman capas sin desviar el foco. No es casual que los fans de Virgin River encuentren acá una experiencia casi gemela: la misma autora, el mismo tipo de comunidad y la misma certeza de que siempre se puede empezar de nuevo, aunque el pasado pese.
Las primeras tres temporadas de Sullivan’s Crossing ya están disponibles en Netflix, mientras que la cuarta tanda finalizó su emisión original el 31 de mayo de 2026 a través de CTV y The CW. Si lo que buscás es un drama adulto, con romance, paisajes que abrazan y personajes que se hacen querer, el campamento de Timberlake te está esperando.
