(BUENOS AIRES).- “Di mi sangre, mi vida, pero ahora ya no quiero más”. Con esas palabras, Neymar ratificó su retiro definitivo de la selección de Brasil. El delantero de 34 años y máximo goleador histórico de la Canarinha cerró cualquier posibilidad de volver a vestir la camiseta verdeamarela.
Neymar ya había dejado señales el 5 de julio de 2026, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, cuando Brasil quedó eliminado 2?1 frente a Noruega en los octavos de final del Mundial. Aquella tarde marcó de penal su gol número 80 con la selección y, apenas terminado el partido, soltó en los pasillos del estadio: “Comencé aquí y termino aquí. Ahora se acabó”.
La confirmación llegó este 29 de julio, tras la clasificación de Santos a los octavos de final de la Copa Sudamericana. En la zona mixta del estadio Vila Belmiro, Neymar fue terminante: “Mi etapa con la selección ha terminado. Hice historia, fui muy feliz, di mi sangre, mi vida, siempre luché por la camiseta amarilla, pero ahora ya no quiero hacerlo”. La contundencia de sus declaraciones despejó cualquier ilusión de verlo en el proceso rumbo al Mundial 2030.
El atacante se va como el máximo goleador histórico de Brasil, con 80 goles y 58 asistencias en 130 partidos internacionales. Participó en cuatro Copas del Mundo —2014, 2018, 2022 y 2026— y levantó la Copa Confederaciones 2013, certamen donde fue elegido el mejor jugador. Nunca pudo, sin embargo, conquistar el trofeo mundial que Brasil persigue desde 2002.
Su vínculo con la Canarinha arrancó en 2010, cuando debutó con la mayor a los 18 años. En 2016 tocó la gloria olímpica: fue la figura de la medalla de oro en los Juegos de Río de Janeiro, uno de los momentos más emotivos de su carrera. Pero la secuencia de Mundiales dejó una mezcla de brillo y frustración, desde la fractura de vértebra en 2014 hasta la eliminación temprana en 2026.
La ratificación del adiós coincidió con otra polémica puertas adentro. A Neymar se lo acusó de haber maltratado a juveniles de Santos luego de un empate. Él lo rechazó de plano: “Es triste y molesto, pero no es culpa mía. Estas historias llegan a muchísima gente. Hablé después del partido, exigí más y dije que no podíamos permitirnos ser tan relajados. No se puede regalar un empate así. Como capitán, tengo todo el derecho a decir eso”. Subrayó, además, que no fue el único que levantó la voz: “Lucas Veríssimo y Gabigol también lo hicieron”.
A los 34 años, Neymar da por clausurado un ciclo de 16 años con la selección. “Ahora se acabó”, repitió. Brasil encara el camino al Mundial 2030 sin su futbolista más determinante de los últimos tiempos.
