(BUENOS AIRES).- «En este hotel en el que estamos ahora, que es hermoso y la atención es excelente, la puerta del baño es de vidrio. Estoy en crisis. No quiero restarle mérito a lo lindo que es, pero eso me resulta difícil». Con esas palabras, Nicole Neumann reveló la incomodidad que atraviesa en sus vacaciones europeas junto a Manu Urcera. La modelo disfruta de días de buceo y paseos por el Mediterráneo, pero un detalle inesperado en el hospedaje la puso en aprietos.
La puerta de vidrio del baño, que no permite ver el interior, le genera malestar porque Nicole Neumann siempre valoró de manera extrema su privacidad en ese espacio. Incluso en la convivencia conyugal, la conductora y empresaria nunca permitió que sus parejas la vieran en situaciones íntimas relacionadas con el baño.
Para sobrellevar el momento, Neumann confesó que busca los ratos en que Urcera no está. «Hay que esperar a que el otro salga, o cuando está en la pileta o desayunando, aprovechar ese momento. Si no, es imposible», explicó.

La postura no es nueva. En mayo de este año, durante una entrevista en Las chicas de la culpa (Eltrece), ya había sido terminante. «Definitivamente no, chicas. Ninguna pareja mía, ni siquiera el padre de mis hijas, con quien estuve once años y pasamos tres cesáreas juntos, se enteró de que yo voy al baño. No», afirmó. Y agregó: «Para mí es ‘mataerotismo total’. Así como me lo mata a mí, siento que se lo mato al otro y no quiero entrar en esa».
En aquella misma nota, Nicole Neumann contó las estrategias que despliega para preservar esos límites. «Voy a dar una vuelta, me voy al gimnasio y buscamos alguna alternativa por ahí», relató, y confesó que hasta culpa a los perros de la casa cuando hace falta desviar la atención. «Me caigo ahí desmayada, un espasmo, pero no se me escapa nada, chicas», bromeó.
La regla de hierro que impuso en su intimidad ya tenía un capítulo en 2021. En el programa Santo sábado, Neumann había asegurado que durante su matrimonio con Fabián Cubero también ocultaba sus idas al baño. «Los temas escatológicos me la bajan», soltó entonces, y detalló que usaba otros baños de la casa o los de sus hijas. «Hay baño de recepción, cuando el otro se metió a la ducha. Está el baño de las criaturas y digo ‘me voy a ver qué hacen las chicas'», rememoró.
Consultada sobre si alguna vez escuchó a una pareja en una situación comprometedora, la modelo admitió que sí, pero que elige ignorarlo. «Finjo demencia a la mañana siguiente. No se habla del tema», contó entre risas. Y cerró con un dato concreto de cómo manejan la cuestión en el día a día con Urcera: «No se habla, pero te das cuenta», sintetizó.
