(BUENOS AIRES).- “Por su chapa de líder y más temprano que tarde, Nicolás Otamendi seguramente sea el capitán de River”, pronosticó el periodista Renzo Pantich. La frase pinta de cuerpo entero la expectativa que despierta el campeón del mundo en Núñez: mientras la dirigencia y el cuerpo técnico de River rearman al equipo tras el golpe en la Copa Argentina, el propio defensor tomó la iniciativa y llamó a Eduardo Coudet para avisarle que está en condiciones de debutar el sábado ante Barracas Central.
Otamendi terminó su ciclo en la Selección Argentina con la derrota en la final del Mundial 2026 frente a España, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y apenas concluyó su participación decidió recortar sus vacaciones para sumarse de inmediato al plantel. El zaguero, que ya había firmado su contrato con el club antes de la Copa del Mundo, se comunicó con el “Chacho” y le dijo que está disponible para jugar, consciente de que el equipo necesita levantar cabeza rápido después de la eliminación con Aldosivi por 3 a 1 en los 16avos de final.
La urgencia es compartida por todos en River. El técnico viene de observar falencias graves en la zaga central, donde las actuaciones de Lucas Martínez Quarta y Lautaro Rivero volvieron a encender las alarmas. La presencia de Otamendi le aporta, de entrada, un liderazgo forjado en la élite europea y en el vestuario de la Albiceleste. No es solo un refuerzo de jerarquía: Coudet lo imagina como el faro de un grupo que debe recuperar la confianza en un semestre cargado de exigencias.
Pantich sostuvo que “por su chapa de líder” el zaguero terminará llevando el brazalete. La posibilidad no parece descabellada en un plantel que busca recuperar protagonismo. Otamendi llegó con el respaldo de haber compartido vestuario con Lionel Messi y otros históricos de la Selección; un aprendizaje que ahora puede trasladar al día a día en Núñez y ayudar a los más jóvenes a manejar la presión.
Mientras el defensor apura su puesta a punto, otros regresos se ordenan de manera escalonada. Gonzalo Montiel, que todavía no está al tope desde lo físico, se reincorporará recién el fin de semana, y Juan Fernando Quintero lo hará el jueves, según adelantó el propio Coudet. La diferencia de tiempos le da al “General” la oportunidad de mostrar desde el arranque por qué el cuerpo técnico lo eligió para liderar.
La trayectoria de Otamendi en Benfica y Manchester City, más su rol protagónico en el ciclo más ganador de la Selección, convencieron a la dirigencia de que su sola presencia eleva la vara en los entrenamientos. En el entorno del plantel creen que su intensidad para cada pelota dividida y su carácter competitivo pueden contagiar a los más jóvenes en los partidos decisivos, donde los detalles marcan la diferencia.
River recibirá a Barracas Central en el Monumental este sábado desde las 19:15, con la obligación de cambiar la imagen que dejó el tropezón copero. El posible debut de Otamendi concentra todas las miradas en un equipo que necesita referentes bien plantados dentro de la cancha y que, a juzgar por las señales del propio jugador, está dispuesto a asumir ese rol sin perder tiempo.
