El canciller argentino, Pablo Quirno, se sumó al reclamo de la coalición «Escudo de las Américas» para garantizar la estabilidad democrática en Colombia. A través de una declaración conjunta, el bloque de países expresó su respaldo al proceso de transición institucional tras la victoria de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial del pasado 21 de junio.
Quirno reforzó esta postura desde sus redes sociales: «En democracia, la voluntad popular se respeta«. La intervención diplomática surge en un clima de alta tensión política en Bogotá. El presidente saliente, Gustavo Petro, ha insistido en denunciar presuntas irregularidades en el manejo de las actas de votación en el exterior y ha cuestionado la labor del Consejo Nacional Electoral (CNE). Javier Milei asistirá a la asunción de su colega de derecha.
Defensa del Estado de Derecho y el proceso de empalme
La declaración del Escudo de las Américas enfatiza que el respeto a los resultados es la base de la legitimidad política. De manera textual, el documento advierte que “ignorar los resultados proclamados oficialmente por dichas autoridades constituye un grave desprecio a la voluntad popular y a los principios que sustentan el Estado de Derecho”. En este sentido, los países firmantes rechazaron cualquier intento de obstaculizar el proceso de empalme entre la administración saliente y la entrante.
“La transición entre gobiernos no constituye una concesión política, sino un deber constitucional e institucional destinado a garantizar la continuidad del Estado, la estabilidad democrática y el cumplimiento efectivo de la voluntad popular”, sostiene el texto oficial. Petro ha mantenido una narrativa de fraude desde la primera vuelta. El escrutinio final confirmó el triunfo de De la Espriella con el 49,66% de los votos sobre el 48,70% del candidato oficialista Iván Cepeda.

El compromiso de Petro ante Lula
En medio de la presión internacional, se conoció un importante gesto diplomático que busca desactivar la crisis. Gustavo Petro mantuvo una conversación telefónica con su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, el pasado jueves. Durante el intercambio, Petro buscó dar garantías de estabilidad a uno de sus aliados en la región. Había trascendido que el presidente saliente había convocado a manifestaciones masivas para el 20 de julio.
Según informó el gobierno brasileño, en dicha llamada Petro “reafirmó su compromiso con la democracia y con una transición pacífica en el país”. Aseguró que dejará su cargo el próximo 6 de agosto como establece la normativa vigente.

