(BUENOS AIRES).- “Representamos al equipo más importante de Argentina y hay que competir hasta el final en todas las competiciones”, soltó Leandro Paredes apenas Boca selló la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana. El mediocampista fue la voz más autocrítica del plantel y marcó la vara: el pase de ronda no alcanza, el equipo debe elevar su nivel para pelear todo.
Para el volante, la clasificación es un piso y no un techo. “Hay que competir hasta el final en todas las competiciones”, insistió, y explicó que el club no puede darse el lujo de elegir torneo. La grandeza de la camiseta azul y oro impone esa exigencia como un mandato interno.
Además, fue directo sobre el funcionamiento defensivo: “Es importante pasar pero hay que mejorar y levantar la atención defensivamente”, señaló Paredes. La frase coincidió con el análisis de Rodolfo Arruabarrena, quien había marcado que el equipo necesita ser más compacto y presionar mejor. El mediocampista entiende que, ante rivales de mayor jerarquía, los altibajos pueden transformarse en un problema serio.
Sobre el desarrollo del partido, el campeón del mundo reconoció: “Habíamos arrancado el primer tiempo bien, después bajamos el nivel y luego del gol volvimos a jugar como pretendemos”. Esa irregularidad le preocupa, sobre todo si se repite en instancias decisivas, donde los descuidos se pagan caro.
El factor anímico y el liderazgo de Paredes
En lo anímico, el mediocampista puso el foco en la confianza: “La confianza es muy importante para el jugador y el grupo, eso nos ayudará muchísimo”, sostuvo. Superar una serie complicada, entiende, puede ser el envión que el plantel necesita para recuperar el funcionamiento colectivo.
La llegada de Paredes generó expectativas en el mundo Boca y su liderazgo dentro del campo empieza a ser uno de los puntos fuertes del equipo. Su experiencia internacional lo convierte en una voz autorizada para marcar el camino y exigir al grupo.
El mensaje del futbolista fue en línea con lo que piensa el cuerpo técnico: Boca cumplió el objetivo, pero todavía tiene mucho por mejorar. La clasificación no se toma como una meta cumplida, sino como una oportunidad para corregir errores y crecer. El equipo deberá elevar el nivel para competir en todos los frentes, consciente de que la grandeza del club no admite conformismos.
Con Paredes como referente dentro de la cancha, el Xeneize encara un calendario exigente con la Copa Sudamericana y el torneo local. El margen de error se achica y la consigna ya está clara puertas adentro: competir hasta el final, como la historia del club exige.
