(BUENOS AIRES).- La Selección Argentina avanzó a los octavos de final del Mundial 2026 con una victoria por 3 a 2 ante Cabo Verde, en un partido que se descontroló en el segundo tiempo y encontró un punto de inflexión con el ingreso de Leandro Paredes a los 65 minutos.
El mediocampista de Boca Juniors no arrancó como titular, pero Lionel Scaloni lo mandó a la cancha cuando el encuentro se había desordenado por completo. "El ingreso de Paredes se dio en el cierre del tiempo reglamentario", con el trámite picante, cargado de faltas y nervios en la mitad de la cancha.
Su función fue clara: "dar pausa, distribuir la pelota y evitar que Cabo Verde siguiera creciendo en el mediocampo". Con pases seguros y una circulación simple, el exjugador del PSG ayudó a ordenar al equipo en un cierre que parecía escaparse de control.
Argentina venía sufriendo en la mitad de la cancha, "con dificultades para sostener la posesión" y contener las transiciones rápidas del conjunto africano. El ingreso del volante le devolvió algo de estructura al bloque, aunque los altibajos en el funcionamiento colectivo no desaparecieron hasta el pitazo final.
El desahogo llegó cuando el árbitro marcó el final. "El desahogo de Paredes fue uno de los más notables": festejó con fuerza una clasificación que se sintió mucho más trabajada de lo habitual, y el volante fue uno de los que más descargó la tensión acumulada en los noventa minutos.
Scaloni volvió a mover piezas en un partido complicado y "encontró respuestas parciales" desde el banco. La entrada de Paredes fue parte de esa búsqueda de equilibrio en un mediocampo que "todavía muestra altibajos en su funcionamiento" y necesita aceitarse antes de la fase eliminatoria del Mundial 2026.
El rendimiento ante Cabo Verde dejó señales de alerta para el cuerpo técnico de cara a lo que resta del torneo. La irregularidad en la mitad de la cancha y los momentos de desconexión permitieron que el rival compitiera de igual a igual durante largos tramos, algo que en octavos de final puede costar caro.
Argentina sigue en carrera en el Mundial 2026, pero el sufrimiento de esta clasificación expuso fisuras que Scaloni deberá corregir. En instancias decisivas, la experiencia de jugadores como Paredes —que entró en el momento más caliente del partido y respondió con control y lectura de juego— aparece como una herramienta clave para escenarios de máxima presión. Su participación en ese duelo límite funcionó como un ensayo de lo que vendrá en la fase de eliminación directa.
