(BUENOS AIRES).- “El delantero cordobés continuará su carrera en la Roma tras haber aceptado la propuesta de renovación.” La frase terminó de un plumazo con la ilusión de Boca en este mercado de pases: Paulo Dybala definió su futuro y no volverá al fútbol argentino. La Joya decidió quedarse en Italia y rechazó la chance de sumarse al club del que es hincha.
La novela entre el Xeneize y Paulo Dybala, de 32 años, tuvo su punto final este lunes. Después de tantas idas y vueltas, el cordobés le comunicó a la dirigencia de Boca su negativa a pegar la vuelta al país y aceptó las condiciones para extender su vínculo con la Loba por varias temporadas más.
El contrato de Paulo Dybala en Europa vencía el 30 de junio, una ventana que ilusionó a Juan Román Riquelme y a todo el Consejo de Fútbol con un regreso a costo cero. Sin embargo, el propio jugador había pedido un tiempo para evaluar la propuesta xeneize y su continuidad en el Calcio. La respuesta llegó en los últimos días y enterró el sueño de Boca.
Los números que inclinaron la balanza
La renovación de Paulo Dybala con la Roma incluye un ajuste salarial fuerte. El cordobés aceptó una rebaja del 65% en sus ingresos por la nueva política de recorte presupuestario del club de la capital italiana. Pasó de percibir 8 millones de euros por temporada a solo 3 millones.
Tanto Riquelme como el entrenador Rodolfo Arruabarrena mantuvieron contactos directos con Dybala en los últimos meses para conocer sus intenciones reales. El atacante siempre dejó abierta la chance de volver, pero su prioridad era seguir en el fútbol italiano si las condiciones económicas y deportivas lo convencían.
Ahora solo resta que la Roma haga el anuncio oficial de la extensión del contrato, una vez que se resuelvan los últimos trámites burocráticos. Dybala seguirá vistiendo la camiseta de la Loba, y Boca deberá apuntar a otros objetivos en un mercado de pases que no le da respiro.
