(BUENOS AIRES).- “Reconocemos el interés en De la Cruz. Es una oportunidad que surgió y nuestra obligación era analizarla seriamente. Sabemos que el jugador tiene ganas de venir, así que haremos todo lo posible”, afirmó Alejandro González, consejero de Peñarol. La declaración confirma las negociaciones que el club uruguayo ya mantiene con Flamengo para sumar en este mercado al volante Nicolás De la Cruz.
La operación que busca cerrar el Manya es un préstamo sin cargo por una temporada, sin opción de compra. De la Cruz, de 29 años y recién llegado del Mundial 2026 con la selección de Uruguay, ya dio el visto bueno para ponerse la camiseta carbonera. Según pudo saberse, el mediocampista es hincha de Peñarol, un factor que inclina la balanza a favor del regreso al fútbol de su país.
“Todos los imposibles siempre los voy a intentar. Después, si salen o no, el tiempo dirá. Flamengo pagó una fortuna por él, acaba de venir de jugar un Mundial. ¿Si hacemos gestiones? Sí, día por medio, hablo con jugadores, presidentes y directores deportivos”, explicó Ignacio Ruglio, presidente de Peñarol. El principal escollo es económico: Flamengo desembolsó 16 millones de dólares por su pase en enero de 2024 y el salario del jugador ronda los 200 mil dólares mensuales, una cifra que el club aurinegro no puede afrontar por sí solo. La fórmula que analizan es repartir la carga salarial con el conjunto brasileño.
El presente de De la Cruz en Río de Janeiro es de poca continuidad. A fines del año pasado, el Fla ya le había abierto la puerta de salida para recuperar parte de la inversión. En lo que va de 2026, el charrúa apenas disputó 22 partidos —solo seis como titular— y acumuló 656 minutos en cancha, con varios encuentros afuera por problemas de rodilla. Su contrato con Flamengo vence en diciembre de 2028.
Antes de su etapa en Brasil, De la Cruz supo ser una pieza clave en River Plate. Llegó a Núñez a mediados de 2017 y en seis años y medio acumuló 214 partidos, 36 goles y 40 asistencias. En el Millonario ganó diez títulos, entre ellos la Copa Libertadores 2018. Su cartel se revalorizó tras disputar el último Mundial con la Celeste, donde Marcelo Bielsa lo hizo ingresar en los segundos tiempos ante Arabia Saudita, Cabo Verde y España. Frente a la Roja protagonizó una polémica falta sobre Nico Williams que puso en riesgo su continuidad en el torneo.
Peñarol, que quedó eliminado en fase de grupos de la Copa Libertadores y se quedó sin lugar en la Sudamericana, busca un refuerzo de peso para reactivar la temporada. En el plantel ya convive con otro conocido de River: Cristian Jaime, quien llegó a préstamo por un año, sin cargo ni opción de compra, y con una cláusula que obliga a los uruguayos a ponerlo una cantidad mínima de minutos bajo amenaza de una penalidad económica elevada.
La última palabra la tiene Flamengo. La dirigencia carbonera insiste con la fórmula del préstamo sin costo y confía en que la voluntad del futbolista termine de destrabar la operación. El conjunto carioca, por ahora, no dio una respuesta formal.
