(BUENOS AIRES).- “Se está negociando, él tomó la decisión”, reveló Guido Pizarro, entrenador de Tigres, sobre la situación de Ángel Correa. El delantero argentino definió su salida del club mexicano mientras el mercado de pases sigue abierto y la institución ya analiza refuerzos para reemplazarlo.
Luego de la igualdad del equipo en su última presentación, Pizarro fue consultado por la inminente partida del atacante surgido en San Lorenzo. Sin rodeos, el director técnico puso al tanto del estado de las conversaciones: “El estatus está lo que dije en la semana, se está negociando, él tomó la decisión, así que a mí me ocupa concentrarme en el equipo y que mejoremos para la semana que viene”.
La definición del futbolista de 30 años despeja cualquier duda sobre su continuidad en la institución de Nuevo León. Correa, cuyo pase pertenece al Atlético de Madrid y que arrastraba sondeos desde hacía semanas, comunicó su postura y ahora las dirigencias trabajan para resolver los términos contractuales de la desvinculación. El campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022 deja así su etapa en el fútbol mexicano tras una temporada en la que alternó buenas actuaciones con lesiones que le impidieron tener la regularidad esperada.
Pizarro también confirmó que el club se mueve en el período de incorporaciones. “Sí, el mercado está abierto, estamos analizando las posibles incorporaciones, pero bueno, ahora ocupa volver a Monterrey y mejorar para la semana que viene”, agregó el entrenador, dejando en claro que la prioridad inmediata pasa por enderezar el rendimiento colectivo.
Las declaraciones del técnico llegaron en un contexto de exigencia para Tigres, que no logró imponerse en su último encuentro y quedó en deuda desde el funcionamiento. La salida de Correa supone un hueco significativo en la ofensiva: el rosarino disputó 18 partidos con la camiseta felina y anotó 5 goles en su paso por la institución. La directiva apura los tiempos para sumar variantes antes del cierre del libro de pases.
La despedida de un campeón del mundo
Correa llegó a Tigres a mediados de 2024 como una apuesta fuerte del club regiomontano, que buscaba jerarquía internacional para su plantel. Su arribo generó una expectativa considerable por tratarse de un jugador con rodaje en la Liga de España y en el seleccionado argentino. Sin embargo, el rendimiento colectivo no acompañó y el delantero decidió ponerle punto final a su ciclo antes de lo previsto por la dirigencia.
Mientras se define el futuro del goleador rosarino, Pizarro evitó dar precisiones sobre nombres propios que puedan llegar, concentrando el discurso en la autocrítica futbolística. Su mensaje fue directo: el plantel debe dar vuelta la página rápido y enfocarse en lo que viene. El entrenador argentino, que asumió el cargo en 2024, enfrenta ahora el desafío de rearmar el ataque sin una de sus piezas más desequilibrantes.
Tigres regresará a los entrenamientos en Monterrey con el objetivo puesto en mejorar la imagen el próximo fin de semana, ya sin Correa, quien tomó la determinación de continuar su carrera lejos del fútbol mexicano. La dirigencia trabaja a contrarreloj para cerrar al menos un refuerzo antes de que se venza el plazo de incorporaciones.
