(BUENOS AIRES).- “A mí me gustaría un jugador para River, un arquero.” Con esa frase directa y sorpresiva, Ramón Díaz le puso nombres propios al próximo mercado de pases del Millonario y expuso ante todos los micrófonos el análisis que, según él, necesita el equipo de Eduardo Coudet.
La recomendación del riojano apuntó de inmediato a un paraguayo que milita en San Lorenzo. “¿A quién? Al paraguayo. ¿A Gil? Sí. Con un futuro enorme”, completó Díaz sin dejar lugar a las dudas, refiriéndose al arquero Orlando Gil, a quien ve con un potencial inmenso.
Consciente de que su sugerencia iba a generar ruido del otro lado de la General Paz, el exentrenador atajó las críticas por anticipado. “Sabía que está San Lorenzo, los de San Lorenzo me van a matar. No, no, los quiero mucho. Pero me gusta”, aclaró entre risas. Para Díaz, la elección no es solo deportiva: destacó que se trata de “gente con futuro, donde se puede hacer una revalorización económica increíble”.
El Pelado también ponderó la competencia interna en el puesto. Explicó que River “tiene un pibe que son fenómeno”, pero insistió en la necesidad de sumar otra opción: “traer otro más. Que compita con el que está”. De ese modo, imaginó un escenario ideal con dos arqueros de nivel peleando por la titularidad, algo que a su juicio fortalece cualquier proyecto serio.
El otro apuntado: Agarro
La charla no se limitó al arco. Al ser consultado sobre un jugador de campo que le cambiaría la cara al plantel, Díaz volvió a sorprender con otro apellido. “Agarro”, disparó sin dudar. Y enseguida justificó: “Agarro sería un golpe Sería un buen refuerzo Lo que River necesita para tener ese salto de jerarquía”.
Sobre las características de ese volante, el riojano elevó la vara al máximo. “Jugador extraordinario No tiene a River esa característica ¿Lo tiene? No, no, no, por eso te pregunto”, analizó, remarcando una falencia actual en la mitad de la cancha. Sin ahorrar elogios, sumó un detalle táctico preciso: “esparce la calidad, zurdo”. Para Díaz, esa pierna hábil y la capacidad de distribuir el juego son justamente lo que al equipo de Coudet le falta para dar el estirón definitivo.
Las definiciones del histórico entrenador, que sabe lo que es devolver a River a la cima del mundo, representan un guiño directo al cuerpo técnico. En una charla distendida pero con contundencia futbolística, dejó en claro que hoy percibe al plantel sin esa cuota de talento diferencial en los metros finales de la cancha.
Mientras en Núñez se alistan para lo que viene, las palabras del Pelado instalan presión en el mercado de refuerzos y dejan sobre la mesa dos nombres que ilusionan: Gil y Agarro.
