(BUENOS AIRES).- Con solo un pote de yogur y tres huevos, la receta de bizcochuelo de yogur de Paulina Cocina es la solución para una merienda casera, económica y sin batidora. La preparación, publicada originalmente en su sitio en 2014, se convirtió en un clásico porque usa el mismo envase del yogur como medida para todos los ingredientes.
La cocinera explica que el secreto está en la acidez del yogur, que reacciona con el polvo de hornear y deja una miga aireada. “Con crema de leche te va a quedar más esponjosa”, detalla Paulina sobre una de las variantes del líquido, que también puede ser leche o aceite.
Ingredientes
1 pote chico de yogur (de vainilla, natural o del sabor que prefieras)
3 huevos
1 medida (= al pote de yogur) de crema de leche, leche o aceite
2 medidas (= al pote de yogur) de azúcar
3 medidas (= al pote de yogur) de harina leudante
Ralladura de 1 limón
3 cditas. de esencia de vainilla (opcional)
Precalentar el horno a 180 °C y enmantecar y enharinar un molde de budín o savarín. Batir los huevos con el azúcar hasta que espumen; la propia Paulina Cocina contó que lo hace “entrelazando dos tenedores”, así que no hace falta batidora eléctrica.
Incorporar el yogur y la medida de crema, leche o aceite. Agregar la ralladura de limón y la esencia de vainilla. Integrar bien con movimientos envolventes.
Tamizar la harina leudante y sumarla de a poco a la mezcla. Batir hasta que no queden grumos y la preparación resulte lisa.
Volcar la mezcla en el molde y llevar al horno por 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga seco. Dejar enfriar antes de desmoldar.
La receta admite cambios. Varios lectores de Paulina Cocina recomendaron reducir la cantidad de aceite para evitar que el bizcochuelo quede aceitoso. La usuaria Norma comentó: “Yo la hago igual, pero con menos aceite.. pongo 1/4 de aceite y el resto de leche, o jugo de naranjas.. me quedó genial… Xq con un vaso de aceite me salió muy aceitosa!!!”. Otra opción es reemplazar el limón por ralladura de naranja o sumar chips de chocolate sin modificar las proporciones. Un clásico que se prepara en minutos y que conviene tener siempre a mano para resolver la merienda.
