ESPECTÁCULO

La receta del bizcochuelo más humedo que vas a probar: los secretos para que salga sí o sí

 

No hace falta balanza ni experiencia.

 
receta
receta

(BUENOS AIRES).- El queque canario es un bizcochuelo esponjoso y rendidor que se prepara con harina y yogur, y es una de esas recetas que te salvan la merienda sin complicaciones. La gracia de la receta está en que el mismo pote de yogur sirve de medida para casi todo, así que no necesitás balanza ni experiencia previa.

El nombre ya te da una pista de su origen: «queque» viene del inglés cake y se instaló hace generaciones en las Islas Canarias para hablar de estas tortas caseras. La versión con yogur griego es la más buscada porque le aporta una humedad justa, que deja la miga tierna y aireada.

La preparación no te lleva más de 35 minutos de horno y trabaja con ingredientes que seguramente tenés en la alacena. El resultado es un bizcochuelo altísimo y de corte parejo, ideal para acompañar con mate, café o té, tanto en el desayuno como a la tarde.

INGREDIENTES

  • 1 pote de yogur griego (120 g)

  • 3 huevos medianos

  • 1 medida del pote de aceite de girasol

  • 2 medidas del pote de azúcar

  • 3 medidas del pote de harina 0000

  • 1 cucharada de polvo de hornear

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla

    El queque es como un bizcochuelo, pero más esponjoso y casero. (Imagen ilustrativa generada con IA).

Precalentá el horno a 180 °C. Enmantecá un molde para torta y espolvorealo con un poco de harina, cubriendo base y bordes. Si preferís, usá papel manteca para desmoldar sin riesgo.

En un bowl, poné el yogur griego y guardá el pote vacío para usarlo como medidor. Sumá los huevos, una medida de aceite, dos de azúcar y la esencia de vainilla. Batí con batidor de mano hasta que la mezcla quede uniforme; no hace falta batir de más, solo que se integre bien.

Agregá las tres medidas de harina junto con el polvo de hornear. Mezclá con suavidad hasta que no queden grumos, pero sin trabajar la masa de más. Volcá la preparación en el molde y golpealo apenas contra la mesada para eliminar las burbujas de aire más grandes.

Horneá durante 30 a 35 minutos. El detalle clave: no abras la puerta del horno antes de los 20 o 25 minutos, porque el cambio brusco de temperatura puede hacer que se baje. Para saber si está, pinchalo con un palillo en el centro; si sale limpio, ya lo podés retirar. Dejalo enfriar un rato antes de desmoldar y servilo solo o con azúcar impalpable, frutos rojos o crema chantilly.

La receta completa aporta entre 3100 y 3300 calorías; si la dividís en ocho porciones iguales, cada una ronda las 390 a 410 calorías. Para una versión más liviana, podés usar una medida y media de azúcar en lugar de dos, reemplazar una parte por banana madura o puré de manzana sin azúcar, sustituir parte del aceite por yogur y reemplazar una porción de la harina 0000 por harina integral.