(BUENOS AIRES).- “Paulina nos trae hoy una verdadera receta para los amantes de chocolate: unos brownies que pueden hacerse sin horno, muy muy fáciles de hacer y exquisitos… aunque lo importante del programa parece no ser esto sino que Paulina se cortó el flequillo a lo Rolling Stone… qué se le va a hacer.” Con ese arranque presentó Nicola Garupa, productor del canal Paulina Cocina, una de las preparaciones más replicadas de la última década. Los brownies sin horno se consolidaron como una de las recetas más buscadas por quienes quieren un postre chocolatoso, húmedo y rápido, sin necesidad de prender la cocina ni dominar técnicas de repostería.
La fórmula base que más circuló en los últimos tiempos arranca con 200 gramos de chocolate oscuro para derretir y 100 gramos de mantequilla. A eso se suman 1 taza de azúcar, 2 huevos, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 1 taza de galletas tipo María trituradas, 1 taza de nueces picadas —opcional— y una pizca de sal. Ingredientes simples, de esos que suelen estar en la alacena, y un tiempo total de apenas 30 minutos.
El armado no tiene misterio. Se funde el chocolate con la mantequilla a baño María o en el microondas, en intervalos de 30 segundos, hasta integrar por completo. Se suma el azúcar y se mezcla, después se incorporan los huevos y la vainilla hasta lograr una preparación homogénea. Una vez conseguida esa base lisa, se agregan las galletas trituradas y las nueces con movimientos envolventes. La mezcla se vuelca en un molde forrado con papel encerado, se alisa con espátula y va directo a la heladera por al menos 15 minutos. Al desmoldar, se corta en los clásicos cuadraditos.
Los consejos de los cocineros apuntan a elegir un chocolate de buena calidad para un sabor más intenso. Para una versión vegana, la receta admite reemplazar los huevos por puré de plátano y la mantequilla por aceite de coco. También se pueden añadir chispas de chocolate o frutos secos para cambiar la textura. Y un dato clave: los brownies conviene guardarlos en un recipiente hermético y refrigerarlos para que se mantengan frescos.
Una variante con frutos rojos
Con el mismo procedimiento se prepara la versión con frutos rojos, que le suma acidez al dulzor del chocolate. A los ingredientes de la base se les agrega 1 taza de fresas, frambuesas, moras o arándanos frescos o congelados, incorporados suavemente al final para que no se rompan. En este caso la heladera pide un poco más de paciencia: unos 20 minutos hasta que tome firmeza. El resultado es un brownie que combina el clásico sabor intenso con el frescor de la fruta.
Mucho antes, en septiembre de 2014, Paulina Cocina había publicado otra receta sin horno que suma leche condensada y cacao en polvo. La lista es breve: 1 taza generosa de galletitas trituradas, media taza de nueces picadas, 2 cucharadas de cacao en polvo, media cucharadita de sal, tres cuartos de taza de leche condensada y 100 gramos de chocolate derretido. Se muelen las galletas, se mezclan los secos, se incorpora la leche condensada y después el chocolate. Al molde, cubierto con film, y a la heladera al menos una hora.
La misma Paulina advierte que la preparación sale un poco pegajosa al principio, pero dejándola una hora sin film —al aire libre, dentro o fuera de la heladera— se seca y pierde el exceso de humedad. Cualquiera de las versiones se corta en cuadrados y se sirve con café o en una reunión. El tiempo de heladera hace todo el trabajo y el resultado no deja de ser, en palabras de Garupa, “una verdadera receta para los amantes de chocolate”.
