(BUENOS AIRES).- La merienda del fin de semana pide un clásico que nunca falla: el budín de banana esponjoso, húmedo y con un aroma que inunda la cocina. Esta receta se convirtió en la favorita de los argentinos porque aprovecha esas bananas que quedaron muy maduras y las transforma en un plato ideal para acompañar el mate o el café.
El error más común es intentar hacerlo con la fórmula básica de un budín de vainilla y encontrarse con una masa apelmazada o demasiado blanda. «Si intentaste hacer el budín de banana con la receta básica de budín y te salió apelmazado o demasiado blando, es porque la receta tiene proporciones que son diferentes a lo habitual», explicaron desde Pronto.com.ar. Con esta guía paso a paso te sale perfecto, ya sea que lo prepares a mano, en licuadora, en horno tradicional o en freidora de aire, y hasta tenés una versión más liviana sin manteca.
INGREDIENTES
3 o 4 bananas bien maduras
75 g de manteca derretida
200 g de azúcar (si es rubia o negra, mejor)
1 huevo batido
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de bicarbonato de sodio o polvo de hornear
Una pizca de sal
190 g de harina común
El paso a paso de la receta de budín de banana
Precalentá el horno a 175 °C y engrasá un molde para budín. En un bowl aplastá las bananas con un tenedor hasta formar un puré y sumale la manteca derretida, el azúcar, el huevo batido y la esencia de vainilla; revolvé bien todo. Espolvoreá la pizca de sal y el bicarbonato de sodio sobre la mezcla e incorporá la harina de a poco, con movimientos suaves, solo hasta que se integre sin batir de más. Volcá la preparación en el molde y horneá durante 60 a 65 minutos; hacé la prueba del palillo en el centro y si sale limpio ya está listo para enfriar y disfrutar.
Si preferís ensuciar menos y ganar tiempo, poné las bananas, la manteca derretida, el azúcar, el huevo y la vainilla en el vaso de la licuadora y procesá hasta obtener una crema homogénea. Después integrá la harina, el bicarbonato y la sal con una espátula: el resultado es igual de espectacular y te ahorrás varios pasos. Esta receta admite todas las variantes sin perder la esencia.
Para que quede perfecto, el secreto está en la cáscara: cuanto más maduras y cubiertas de manchas negras estén las bananas, mucho mejor. Esa es la clave absoluta para lograr un sabor potente, dulce y la humedad justa. Antes de hornear podés sumarle a la masa nueces picadas, chispas de chocolate amargo o pasas de uva, y si sobra algún pedazo guardalo en una bolsa hermética para que conserve la frescura como recién hecho.
En la freidora de aire usá un molde para budín que entre cómodo en la canasta y bajá la temperatura a 160 °C; el calor más directo acorta el tiempo de cocción a 35-45 minutos. Si a los 25 minutos la superficie ya está dorada pero el palillo todavía sale húmedo, tapalo con papel aluminio para que termine de cocinarse por dentro sin quemarse.
La versión sin manteca es un trucazo para una textura todavía más húmeda y liviana: reemplazá los 75 g de manteca por 60 ml de aceite neutro, como el de girasol o maíz. El proceso es el mismo, solo que incorporás el aceite directamente en el paso de los líquidos, y el budín se mantiene esponjoso por varios días sin endurecerse.
Mientras más negras estén las bananas, más húmedo y sabroso te queda. Una receta simple que se vuelve adictiva; las tenés que probar sí o sí.
