(BUENOS AIRES).- Felicitas Pizarro, una de las cocineras que mejor entiende el antojo dulce de los argentinos, acaba de compartir una receta que mezcla dos mundos en un solo bocado: Cookies de Chocolate y Miso. La combinación de chocolate amargo y pasta de soja fermentada puede sonar arriesgada, pero el resultado es una galleta crocante por fuera, húmeda por dentro y con un equilibrio de sabores que no le escapa a nada.
La preparación se vio por primera vez en elGourmet y tiene un truco que la vuelve irrepetible: la manteca noisette. “Fundir la manteca hasta llevarla a la noisette. Una vez oscura, con aromas a nuez y caramelo, sacar del fuego para dejar enfriar”, explica la chef. Ese paso concentra el sabor lácteo y le da a la masa una profundidad tostada que las galletas comunes no tienen. Si nunca hiciste manteca noisette, esta es la excusa ideal para animarte.
INGREDIENTES
Manteca 230 g
Azúcar rubia 1 taza
Huevo 1
Yema 1
Extracto de vainilla 1 cucharadita
Harina 0000 2 tazas
Sal 1 pizca
Bicarbonato de sodio 1 cucharadita
Chocolate picado 150 g
Miso ½ taza
Sal en escamas, cantidad necesaria
Lo primero que vas a hacer es poner la manteca en una sartén a fuego medio y no moverla hasta que empiece a tomar color ámbar y largue un perfume parecido a las nueces tostadas. En ese momento la retirás del fuego y la dejás enfriar unos minutos para que no se queme ni se pase de punto. Después, batí la manteca fría con el azúcar rubia hasta que se integre bien, sumá el huevo, la yema y la vainilla, y volvé a batir.
Tamizá los ingredientes secos —la harina, el bicarbonato y la sal— e incorporalos de a poco a la mezcla de manteca. Una vez que no queden rastros de harina blanca, agregá el miso y el chocolate picado. Mezclá con espátula hasta que todo esté unido, pero sin sobrebatir. La masa va a quedar blanda: tapala y llevala a la heladera por unos 30 minutos. Este descanso en frío es fundamental para que las galletas mantengan la forma en el horno y queden crocantes en los bordes.
Cuando la masa esté firme, formá bolitas del tamaño de una nuez y acomodalas en una placa con papel manteca, dejando espacio entre ellas. Horneá a 180 °C durante 12 minutos aproximadamente, hasta que los bordes se vean dorados y el centro todavía esté un poco pálido. Apenas salen del horno, espolvoreá cada galleta con sal en escamas: la sal gruesa realza el chocolate y corta el dulzor justo donde lo necesitás.
Lo que hace especial a esta receta no es solo la manteca noisette, sino la combinación del miso blanco con el chocolate picado. El miso le da un fondo umami que empuja el sabor del cacao y lo hace más intenso sin empalagar. Las vas a sacar de la bandeja y van a desaparecer en cinco minutos, sobre todo si las acompañás con un café con leche bien caliente. Una receta simple que se vuelve adictiva; las tenés que probar sí o sí.
