ESPECTÁCULO

La pastafrola casera que sale tierna, no se rompe y es ideal para el mate.

 

El paso clave para un relleno suave y brillante.

 
Receta
Receta

(BUENOS AIRES).- Pastafrola de membrillo: un clásico argentino que se luce con una masa tierna y un relleno justo. La receta, que rinde 4 porciones generosas, se apoya en un paso clave para el relleno y en una técnica de armado que cualquiera puede dominar en casa.

El secreto está en fundir los 500 gramos de dulce de membrillo con una cucharada de oporto a baño María. Ese golpe de alcohol le da al relleno una textura suave y un brillo parejo, evitando el apelmazamiento que arruina el clásico enrejado. Una vez que la preparación esté lista, se vuelca sobre la base con cuidado para que el cuadriculado quede impecable.

Ingredientes

  • Masa: 1 huevo, 1 yema, 400 gramos de harina leudante, 200 gramos de azúcar, 200 gramos de manteca pomada, 1 cucharadita de esencia de vainilla y 1 cucharadita de sal.

  • Relleno: 500 gramos de dulce de membrillo y 1 cucharada de oporto.

  • Decoración: 1 huevo batido para pincelar.

Para arrancar esta receta, batí la manteca pomada con el azúcar hasta cremar. Aromatizá con la esencia de vainilla y sumá el huevo y la yema. Seguí batiendo hasta que la preparación quede bien integrada y esponjosa. Incorporá la harina leudante y la sal, y unite todo con espátula de goma sin amasar: apenas lo justo para formar una masa lisa y pareja. Envolvela en papel film y llevala a la heladera por 30 minutos para que tome cuerpo.

Pasado el frío, rompé la masa con las manos y volvé a unirla para darle calor. Dividila en dos bollos bien desiguales: el más grande va para la base y los bordes de la tartera enmantecada, y el más chico para las tiritas del enrejado. Estirá el bollo mayor, forrá la tartera y rellená con el membrillo fundido. Cortá tiras finitas con el bollo menor y armá el dibujo de rombos o cuadriculado. Pincelá con huevo batido y horneá a horno medio durante 40 minutos, hasta que la superficie esté dorada.

Si preferís variar, el dulce de batata es un camino rendidor para esta receta. Para hacerlo casero, herví las batatas con su piel entre 20 y 30 minutos, escurrirlas y licuarlas con leche hasta lograr una pasta lisa. Algunas versiones le suman pasas, canela o un toque de sal mientras se calienta a fuego bajo. La pastafrola también admite una combinación con dulce de leche o un cubo de queso en cada porción para los golosos, aunque la versión con membrillo sigue siendo la reina indiscutida de las meriendas argentinas.

Para conservarla crocante, guardala en un recipiente hermético a temperatura ambiente y consumila dentro de los tres días. El tip de los cocineros es simple: armá todos los ingredientes sobre la mesada antes de empezar y pincelá las tiras apenas antes de hornear para que el color quede parejo. Una receta sin vueltas que se vuelve adictiva apenas la probás.