(BUENOS AIRES).- «Esta pasta de zucchini con tomates cherry y queso parmesano vegano es una de mis cenas favoritas cuando quiero algo ligero, rápido y lleno de sabor», define Alejandra Graf, creadora de Piloncillo y Vainilla, sobre una de las recetas veganas que se resuelve en menos de 20 minutos y no necesita más que una sartén grande y unos pocos ingredientes frescos. La preparación, completamente sin gluten, convierte a las calabacitas en una alternativa saludable a la pasta tradicional.
El plato juega con dos texturas y temperaturas que se encuentran en el último minuto sobre el fuego. La base es una salsa simple que se arma sola cuando los tomates cherry se calientan en aceite de oliva hasta dorarse y reventar, largando un jugo que se concentra en un par de minutos con el ajo laminado y una pizca de sal de mar. Ese fondo es el que después envuelve a los fideos de zucchini apenas salteados.
Para hacer los noodles no hace falta un equipamiento costoso: podés usar un espiralizador, un pelador de juliana o un simple pelador de verduras para sacar láminas y después cortarlas en tiras finas. La receta rinde 4 porciones generosas y solo lleva cuatro calabacitas medianas, medio kilo de tomates cherry, dos cucharadas de aceite de oliva extra virgen y albahaca fresca para el armado final.
El «queso» parmesano vegano
El secreto del remate salado y crocante no tiene ningún lácteo. «Este es nuestro queso parmesano, que no es nada más que nueces tostadas, molidas, con ralladura de limón, sal de mar y levadura nutricional», explicó Graf. La mezcla se procesa hasta conseguir una textura arenosa y se espolvorea sobre la pasta caliente justo antes de servir, cuando todavía humea.
El paso a paso de la cocción es casi inmediato. Calentás el aceite de oliva en una sartén grande, agregás los tomates cherry y los cocinás a fuego medio entre 7 y 8 minutos, hasta que la piel empiece a dorarse y los frutos se abran. Ahí incorporás la sal y las láminas de ajo, las dejás apenas 2 o 3 minutos más sin que se quemen, y sumás los fideos de zucchini para saltearlos entre 3 y 5 minutos. El punto justo es cuando están calientes pero todavía firmes.
Si te tienta la pasta tradicional pero querés sumar verduras, podés hacer una versión combinada. La propia Graf lo recomienda sin drama: «Mezclar mitad espagueti y mitad fideos de calabacita es una excelente forma de incluir más verduras sin dejar la pasta por completo». La receta también admite personalizaciones como un toque picante con hojuelas de chile rojo, garbanzos rostizados o tofu dorado para darle más proteína.
Un dato clave para que no fracase el plato: el tiempo de cocción de la calabacita es estricto. «No sobrecocines la calabacita. Solo necesita calentarse un par de minutos para que no quede aguada», insistió la cocinera. Por la misma razón, esta preparación se disfruta mejor recién hecha, aunque puede guardarse en la heladera en un recipiente hermético y consumirse al día siguiente.
