(BUENOS AIRES).- «El sandwich favorito que hago en 15 minutos cuando llego a casa sin ganas de cocinar», dijo Martín Berasategui sobre una preparación que resume su filosofía: ingredientes justos, técnica simple y sabor intenso. Esa misma lógica atraviesa a las recetas de sándwiches que se resuelven con una freidora de aire, una herramienta que dejó de ser un electrodoméstico de nicho para convertirse en un aliado de las cenas rápidas y crocantes.
El punto de partida es el sándwich de cuatro quesos y pan de ajo, una opción vegetariana que se prepara con 8 rodajas de pan, 1 taza de mezcla de quesos rallados (cheddar, mozzarella, parmesano y el que tengas a mano), 2 cucharadas de manteca derretida, 2 dientes de ajo picados y perejil picado, aunque este último es opcional. La base untuosa se arma mezclando la manteca, el ajo y el perejil, una pasta que después pincelás sobre dos rodajas de pan.
Sobre una de las rodajas vas a colocar una capa generosa de la mezcla de quesos y cerrás el sándwich. La freidora de aire se precalienta a 180 °C y el sándwich va directo a la canasta, donde se cocina entre 5 y 6 minutos hasta que la superficie queda dorada y el queso gratinado. Un tip concreto: si ponés papel manteca en el fondo de la canasta, evitás que el queso derretido manche y te ahorrás la limpieza pesada después.
La receta se repite con cada sándwich y se sirve caliente, apenas sale de la freidora. El resultado es un plato que concentra el ajo, la manteca y la mezcla de quesos en una textura crocante por fuera y fundente por dentro, sin necesidad de ensuciar sartenes ni hornallas. Estas recetas rápidas vienen ganando terreno entre quienes buscan resolver una comida sin vueltas.
Las variantes de los chefs que también funcionan en freidora
La estructura básica de pan, queso y calor admite versiones que escapan al menú infantil. Berasategui propone un sándwich con crema de aguacate, anguila ahumada y queso cremoso. La crema se hace con 150 gramos de aguacate maduro, 1 cucharada de zumo de limón, 1 cucharada de zumo de lima verde, 1 punta de jengibre fresco rallado y 1 pizca de ralladura de lima; todo triturado y reservado en la heladera. Después se tuestan las rebanadas de pan de molde con manteca, se untan con queso cremoso y la crema de aguacate, se suman las lonchas de anguila y cebollino, y se cierra. Aunque el chef usa sartén, horno o sandwichera, el mismo sándwich se puede calentar en una freidora de aire precalentada a 180 °C durante unos minutos, hasta que el pan se dore y el queso comience a fundir.
La chef Micaela Miguel suma otra combinación con solo 6 ingredientes: pan de masa madre cortado grueso, 100 gramos de queso gouda, 100 gramos de jamón de pierna tipo York, manteca, alioli y mayonesa con macha. Cada tapa se unta con una salsa distinta —alioli de un lado, mayonesa con macha del otro— sin descuidar las orillas. Se coloca el jamón doblado para darle volumen, el queso encima, se tapa y se unta manteca por fuera. En lugar del sartén o comal que indica la receta original, podés llevar el sándwich a la freidora a 180 °C y tostarlo hasta que el queso se derrita y el pan quede crujiente; se acompaña con papas fritas y se corta al medio para servir de inmediato. La chef recomienda elegir ingredientes de buena calidad y usar una salsa distinta en cada lado para que los sabores se complementen sin perder intensidad.
Con tiempos que no superan los 15 o 20 minutos de preparación total y un electrodoméstico que garantiza un dorado parejo sin aceite extra, cualquiera de estas tres recetas resuelve una cena caliente sin margen para excusas.
