Desde que Nicolás Cabré y Rocío Pardo están juntos, comenzaron a compartir algunos detalles de su vida cotidiana lejos de la vorágine del espectáculo. La pareja dejó ver cómo es uno de los espacios exteriores de su hogar en Villa Carlos Paz, donde el diseño y la naturaleza conviven en perfecta armonía.
Fue Rocío quien abrió las puertas de su intimidad a través de Instagram y mostró diferentes sectores de la terraza. El ambiente fue pensado como un verdadero refugio para descansar y disfrutar del verano. El mismo cuenta con una estética contemporánea que combina materiales nobles, mobiliario confortable y una decoración despojada.
Uno de los elementos que más se destaca es el piso formado por grandes placas en gris cemento, que le aporta continuidad y un aire moderno al espacio. En contraste, las paredes de ladrillo visto incorporan una textura cálida. Este diseño rompe con la sobriedad del cemento y genera un equilibrio entre lo industrial y lo acogedor.

El mobiliario exterior elegido por Nicolás Cabré y Rocío Pardo también ocupa un lugar central en la propuesta. Sillones amplios de formas curvas, mesas bajas y diferentes asientos conforman una especie de living al aire libre, pensado para relajarse y aprovechar el entorno verde que rodea la propiedad. «Amo el verano», escribió Rocío mientras posaba en distintos sectores de la terraza.
La paleta cromática mantiene una línea serena y luminosa, con beige, arena, gris claro y blanco tiza como principales protagonistas. Los tonos neutros permiten que el verde del jardín gane protagonismo y, al mismo tiempo, generan una sensación de amplitud y tranquilidad sin necesidad de recargar la decoración.

El detalle final elegido por Nicolás Cabré y Rocío Pardo
Por encima del sector de descanso aparece uno de los grandes atractivos de la terraza: un amplio gazebo de estructura clara y lona. La cobertura permite protegerse del sol y, debajo, los sillones crean un ambiente de living exterior que puede utilizarse tanto durante las jornadas de calor como en las tardes más templadas.
La decoración se completa con pequeños detalles que le dan identidad al espacio. Plantas ubicadas estratégicamente, luminarias discretas y esculturas decorativas acompañan la propuesta, aunque hay una pieza que particularmente llama la atención: una imponente figura de Buda de inspiración zen que refuerza la atmósfera de calma.

