(BUENOS AIRES).- «Escéptico que era uno del aparato, hasta que empieza a ver cuántas posibilidades tiene una herramienta económica y que ocupa poco espacio». La frase, del periodista gastronómico Miguel Ayuso Rejas, refleja el camino de miles de argentinos que descubren cómo las nuevas recetas con freidora de aire transforman la suprema de pollo empanada en una opción crocante y con menos grasa.
La freidora de aire permite cocinar los alimentos con muy poco aceite —o incluso sin usarlo— y en pocos minutos logra un dorado parejo similar al de la sartén. Para que las supremas o milanesas queden en su punto justo, la temperatura ideal ronda los 200 °C y conviene girarlas a la mitad de la cocción. Un tip clave es no amontonar los filetes en la bandeja para que el aire caliente circule sin obstáculos.
Una de las recetas con freidora que más adeptos suma es la que incorpora panko, queso parmesano, ralladura de limón y orégano al empanado, inspirada en una preparación de la cocinera estadounidense Lauren Miyashiro. La mezcla de pan rallado tipo panko con el queso y las especias potencia la textura crujiente y le da un sabor intenso sin necesidad de fritura.
El paso a paso es simple: se preparan tres platos hondos con harina de trigo, huevo batido y la mezcla de panko con parmesano, orégano, ralladura de limón, sal y pimienta. Cada filete de pechuga se pasa primero por harina, luego por huevo y finalmente por el pan rallado especiado. La cocción se hace a 190 °C durante 10 minutos de un lado y 8 del otro, hasta que la superficie quede bien dorada y el interior jugoso.
La alternativa sin gluten y con semillas
Otra variante que ganó terreno es la propuesta de la creadora de contenido Lucía Martínez, pensada para quienes evitan el trigo. Reemplaza la harina común por harina de sarraceno y suma al rebozado semillas de sésamo, pipas de girasol picadas y semillas de cilantro. Esta preparación, apta para celíacos, se cocina en la airfryer a 200 °C durante 10 minutos y se da vuelta cuando faltan 3 o 4 minutos para que el dorado sea uniforme.
Si las pechugas son más gruesas, otra guía práctica recomienda precalentar la freidora a 200 °C y programar entre 15 y 18 minutos de cocción, volteando los filetes justo en la mitad del tiempo. El resultado es una capa exterior crocante y un centro tierno, sin excesos de aceite ni salpicaduras.
