(BUENOS AIRES).- El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, ya analiza al defensor de Platense Ignacio Vázquez como posible reemplazante de Lautaro Di Lollo, la joya de las inferiores que despertó el interés de clubes de Europa.
Di Lollo se convirtió en una de las grandes apariciones del Xeneize y su crecimiento lo puso en el radar de equipos del exterior. Desde Europa hubo consultas por el marcador central, aunque la postura de Boca siempre fue clara: "solamente saldría mediante una negociación que deje un beneficio económico importante para la institución".
Ante la posibilidad de una salida, Riquelme no quiere improvisar. La dirigencia sabe que perder a un defensor joven con presente y futuro significaría un golpe deportivo, por eso ya comenzó a observar nombres que puedan reforzar la zaga. El principal apuntado es Ignacio Vázquez, quien ya había sido seguido por el cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena.
El zaguero del Calamar es del gusto del entrenador por sus características. Vázquez responde al perfil que busca Boca: un futbolista argentino, con experiencia en la Primera División del fútbol local y margen de crecimiento. Su llegada permitiría mantener una defensa competitiva sin depender exclusivamente de jugadores experimentados.
La intención de la dirigencia es que cualquier venta importante tenga una planificación detrás. En el predio de Ezeiza no quieren repetir situaciones donde el club perdió futbolistas sin contar con una variante preparada. Por eso, Riquelme trabaja en paralelo en la búsqueda de alternativas para cubrir ese posible hueco en la última línea.
Además de Vázquez, en el radar de Boca permanecen otros marcadores centrales. La dirigencia ya analizó en oportunidades anteriores nombres como el de Sergio Barreto para sumar competencia en una zona donde se busca mayor seguridad defensiva.
El equilibrio entre potenciar juveniles y reforzar el plantel
La situación de Di Lollo refleja una de las decisiones más importantes que Boca deberá tomar en este mercado: cuándo vender a sus jóvenes talentos y cómo reemplazarlos sin perder competitividad. Desde la llegada de Arruabarrena, el cuerpo técnico pretende contar con un plantel más equilibrado, con jugadores de experiencia como Leandro Paredes y futbolistas jóvenes que puedan crecer dentro del equipo.
Riquelme entiende que Boca debe estar preparado para las oportunidades que presente el mercado. Si llega una propuesta importante por Di Lollo, el club analizará los números, pero también tendrá en cuenta el impacto deportivo que tendría su salida. El defensor surgido de las inferiores se ganó un lugar dentro del plantel y "es considerado parte del patrimonio del club".
Di Lollo tiene contrato vigente y Boca no está obligado a desprenderse de él, pero la aparición de interesados desde el exterior podría cambiar el escenario. La dirigencia sabe que los defensores jóvenes argentinos suelen ser buscados por clubes europeos y pretende estar un paso adelante.
El mercado recién comienza a tomar temperatura y en el predio de Ezeiza ya trabajan en diferentes posibilidades. Riquelme analiza nombres, Arruabarrena evalúa perfiles y Boca se prepara para un escenario donde podría perder a una de sus grandes promesas, pero también encontrar al próximo defensor que lidere la última línea del equipo.
