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“Hice un gran trabajo”: la sorpresiva respuesta de Sebastián Villa a los silbidos en Boca

 

Del silbido al aplauso en 90 minutos

 
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(BUENOS AIRES).- “Creo que hice un gran trabajo, un gran esfuerzo, y eso la gente lo vio”, dijo Sebastián Villa después de volver a vestir la camiseta de Boca en La Bombonera, en una noche que pasó de los silbidos a la ovación durante el triunfo por 1-0 ante O’Higgins por la Copa Sudamericana.

Cuando la voz del estadio anunció su nombre en la previa, una parte importante de los hinchas de Boca lo recibió con una fuerte reprobación. Los silbidos reflejaban el malestar que todavía generaban su salida conflictiva del club, la situación judicial que atravesó y la demanda que les inició a los dirigentes tras su partida, hace más de tres años.

En el campo, Villa mostró desequilibrio por la banda izquierda, intentó constantemente en ataque y fue una de las principales armas ofensivas del equipo que dirige Rodolfo Arruabarrena. Su velocidad y su gambeta comenzaron a inclinar la cancha y a modificar el clima en las tribunas de Boca.

Del silbido al aplauso

Los silbidos del comienzo fueron quedando atrás a medida que el extremo generaba peligro y se convertía en el jugador más punzante del Xeneize. Cada intervención suya fue torciendo la percepción de una hinchada que había ido a marcarle la cancha.

Cuando fue reemplazado sobre el final por Kevin Zenón, la reacción fue completamente opuesta: desde las tribunas bajaron aplausos, en un reconocimiento a su rendimiento. De la reprobación inicial se pasó a una ovación que pocos imaginaban en la previa.

Después del partido, el colombiano no eludió el tema. “Creo que hice un gran trabajo, un gran esfuerzo, y eso la gente lo vio” , sostuvo, y pidió disculpas a los hinchas que pudieron haberse sentido afectados por situaciones anteriores. “Estoy nuevamente en mi casa”, agregó Villa, y aseguró que buscará demostrar dentro de la cancha que puede ayudar al equipo de Boca.

El respaldo de Riquelme

La vuelta de Villa fue una de las decisiones más discutidas del mercado de pases. Juan Román Riquelme salió a defender la incorporación al explicar que el cuerpo técnico buscaba un atacante con sus características y que el futbolista ya había cumplido la sanción correspondiente. Para la dirigencia de Boca, su velocidad y capacidad de desequilibrio eran piezas que encajaban en un plantel que compite en todos los frentes.

Ahora, el desafío del colombiano será sostener el nivel para que el aplauso de esta primera función se convierta en una constante. Para Villa, la noche ante O’Higgins fue un primer paso en la reconstrucción del vínculo con la hinchada de Boca, un camino que todavía le exige partidos de alto vuelo y regularidad domingo a domingo.