(BUENOS AIRES).- “Quedamos afuera por culpa nuestra”, disparó Juan Román Riquelme al recordar la eliminación de Boca Juniors frente a Huracán en el primer semestre de 2026. El presidente del club hizo una profunda autocrítica y reconoció que el equipo no mereció ganar ese partido de eliminación directa.
“El día vs Huracán, no nos levantamos bien, ese día no merecíamos ganar”, afirmó Riquelme en diálogo con TyC Sports. Para el máximo dirigente, la derrota no estuvo relacionada con factores externos, sino con fallas propias que terminaron condicionando el resultado y dejaron al Xeneize fuera de la competencia.
El partido quedó marcado por los errores defensivos y las ventajas concedidas. “En un mano a mano regalar 3 goles es una barbaridad”, señaló el presidente, en referencia a las situaciones que derivaron en los tantos del rival y que hicieron cuesta arriba cualquier intento de remontada.
Un partido con demasiados regalos
A pesar de los desaciertos en defensa, Boca también generó chances claras para cambiar la historia. “Después, erramos un montón, pegó una en el travesaño, otra en el palo”, detalló Riquelme sobre las ocasiones fallidas que pudieron haber torcido el rumbo del encuentro.
El mandamás xeneize fue aún más crítico con la cantidad de ventajas concedidas en un duelo donde los detalles tuvieron un peso determinante. “Les dimos 3 penales, si ganás con eso es muy raro”, lanzó. Para Riquelme, cuando un equipo regala tanto en una instancia de eliminación directa, resulta prácticamente imposible conseguir la clasificación.
La bronca del presidente apuntó de lleno a la actuación colectiva. Reconoció que Boca tuvo situaciones claras para convertir, pero no logró aprovecharlas y terminó pagando caro cada desatención en el fondo. A su criterio, los errores cometidos fueron demasiado importantes para aspirar a seguir en carrera.
El mensaje de cara al futuro
La autocrítica del presidente incluyó una advertencia puertas adentro. “Que no vuelva a repetirse”, sentenció Riquelme, quien consideró que reconocer las fallas es el primer paso para construir un equipo más competitivo. En la dirigencia entienden que no alcanza solamente con tener buenos jugadores o generar situaciones de gol: para pelear por títulos hace falta concentración, regularidad y capacidad para responder en los momentos calientes.
Con la llegada de Rodolfo Arruabarrena al banco de suplentes, Boca inició una nueva etapa. El Xeneize afrontará en lo que resta del año la Copa Sudamericana, el campeonato local y la Copa Argentina, torneos en los que la exigencia será máxima y el margen de error, reducido.
La idea del presidente es que el plantel transforme aquella eliminación en un aprendizaje. Que los errores cometidos ante Huracán sirvan como punto de partida para no repetirlos y que el equipo pueda dar pelea en cada uno de los frentes que tiene por delante.
