(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme contactó al delantero Rodrigo Castillo, de Fluminense, para conocer su situación y evaluar la posibilidad de sumarlo a Boca. La búsqueda de un centrodelantero se volvió prioridad en el Xeneize por las complicaciones físicas de Adam Bareiro y la falta de variantes en el puesto.
Castillo, de 27 años, se destacó en Lanús antes de ser transferido al conjunto brasileño. Su capacidad goleadora llamó la atención de varios equipos y Fluminense apostó fuerte para quedarse con sus servicios. Durante su etapa en el Granate, el atacante se convirtió en una de las piezas ofensivas más importantes del equipo, lo que le valió el salto al fútbol brasileño.
En Boca, las molestias de Bareiro dejaron al plantel sin recambio ofensivo de peso y la dirigencia salió a analizar distintas alternativas. El nombre de Castillo apareció como una opción que reúne las características que busca el club: un delantero con presencia en el área y experiencia reciente en el fútbol argentino.
Riquelme tomó la iniciativa en persona y se contactó con el entorno del futbolista para conocer su predisposición. La intención del presidente xeneize fue consultar las condiciones de una eventual negociación y saber si el delantero estaba dispuesto a regresar al país para vestir la camiseta azul y oro. El gesto de Riquelme marcó la urgencia con la que el Consejo de Fútbol encara la necesidad de reforzar el ataque, uno de los puestos que más dolores de cabeza le genera al cuerpo técnico en este mercado de pases.
La respuesta desde Brasil
Castillo habría comunicado su intención de permanecer en Brasil durante la temporada y no cambiar de club en este momento. El atacante tiene contrato con Fluminense, que realizó una inversión importante para incorporarlo, y esa postura representa un obstáculo concreto para las aspiraciones de Boca.
La operación no es sencilla para el Xeneize, ya que cualquier salida debe contemplar una negociación entre las instituciones. El club brasileño no tiene urgencia por desprenderse de un jugador por el que apostó fuerte, y la dirigencia de la Ribera deberá evaluar si continúa insistiendo o avanza por otras alternativas para cerrar la incorporación de un goleador.
Mientras tanto, el Consejo de Fútbol que encabeza Riquelme sigue explorando el mercado. El contacto directo con Rodrigo Castillo deja claro que la dirigencia no descarta sumar a un delantero que esté en el exterior, incluso cuando las negociaciones asomen complejas desde el arranque. El mercado todavía tiene capítulos por delante y en Boca saben que necesitan resolver cuanto antes una de las necesidades más urgentes del plantel.
