(BUENOS AIRES).- "No es el perfil que buscamos." La frase resume la postura del Consejo de Fútbol de Boca Juniors, que encabeza Juan Román Riquelme, y que volvió a rechazar un nuevo ofrecimiento por el delantero Alexis Cuello. La dirigencia xeneize aceleró la búsqueda de un atacante de mayor jerarquía y dejó en claro que no suma por sumar.
La decisión responde a una evaluación futbolística del cuerpo técnico que lidera Rodolfo Arruabarrena. En el predio de Ezeiza entienden que el próximo refuerzo ofensivo debe tener características específicas y capacidad de marcar diferencias en el esquema. No se trata de un volantazo, sino de una política que el club viene sosteniendo en los últimos mercados: incorporar solo a los jugadores que tengan consenso pleno entre la dirigencia y el entrenador.
Con Cuello descartado, los cañones apuntan a un ‘9’ de peso que compita por el puesto y aporte soluciones inmediatas. La posible salida de Exequiel Zeballos al fútbol europeo y la lesión de Adam Bareiro encendieron las alarmas y aumentaron la urgencia por sumar un delantero que garantice gol, potencia y variantes ofensivas en un plantel que necesita profundidad. La dirigencia que encabeza Riquelme considera que Zeballos podría dejar un hueco de desequilibrio y que Bareiro, actualmente fuera de las canchas, obliga a cubrirse con más opciones en ataque.
El mensaje puertas adentro
Riquelme y el resto del Consejo no están dispuestos a apurar una negociación que no convenza. El mensaje interno que baja desde la cúpula es claro: "no se incorporará un delantero solamente para completar el plantel, sino que debe tratarse de una llegada que eleve la competencia". Esa premisa fue la que tumbó definitivamente la posibilidad de Cuello.
Aunque en su momento el nombre del ex Aldosivi había despertado interés en La Ribera, hoy la mirada es otra. La decisión de rechazarlo por segunda vez confirma que el club prefiere esperar por el jugador adecuado antes que apresurarse a cerrar un refuerzo por oportunidad del mercado. El perfil que se busca ahora es el de un atacante que pueda asumir protagonismo de inmediato.
Mientras otros clubes del fútbol argentino aceleran en el mercado de pases, el Xeneize mantiene la calma y sigue rastreando alternativas que encajen en la planificación de Arruabarrena. La búsqueda es prioritaria, pero no se moverá del libreto: primero la evaluación, después el cheque en mano. El Consejo de Fútbol que lidera Riquelme pretende que el próximo delantero que llegue "tenga características específicas y pueda marcar una diferencia dentro del esquema".
Con el libro de pases todavía abierto, en Boca confían en que aparecerá la oportunidad buscada. Lo que ya es un hecho es que Alexis Cuello no vestirá la camiseta azul y oro, y que el foco está puesto en un delantero que garantice goles y jerarquía para afrontar una temporada exigente.
