(BUENOS AIRES).- “Espero poder estar por mucho tiempo”, dijo Juan Román Riquelme, presidente de Boca Juniors, y dejó abierta la puerta a una posible reelección en 2027. La declaración se produjo durante la inauguración de nuevas obras en La Bombonera, donde el máximo ídolo xeneize habló de su futuro político por primera vez en meses.
Aunque evitó confirmar una candidatura oficial, sus palabras fueron interpretadas como una señal de continuidad. “Me gusta ser parte de Boca. Amo, es mi vida”, agregó el dirigente, remarcando su identificación con el club. Riquelme explicó que el cargo es una responsabilidad enorme, pero también una satisfacción personal.
La posibilidad de una nueva postulación ya había generado movimientos internos. Meses atrás, durante un partido de básquet del club, apareció una bandera con la leyenda “Román 2027”, un gesto que distintos sectores vieron como respaldo a su eventual reelección.
El proyecto deportivo y el respaldo a Arruabarrena
Más allá de la política, Riquelme también defendió el proyecto deportivo. Destacó la llegada de Rodolfo Arruabarrena como entrenador y valoró que sea un exjugador identificado con la historia del club. Para el presidente, esa conexión ayuda a recuperar el vínculo con los hinchas.
El regreso del Vasco al banco de suplentes comenzó con resultados positivos y generó entusiasmo dentro del club. Riquelme remarcó que la elección de un técnico formado en Boca responde a la intención de fortalecer la relación entre el equipo y la gente.
En la misma línea, elogió el regreso de Leandro Paredes después del Mundial y lo puso como ejemplo del compromiso que busca el plantel. El mediocampista se reintegró rápido a la actividad y reforzó al equipo de cara a un calendario cargado.
Riquelme insistió en que el objetivo es competir por todos los títulos y que la dirigencia trabaja para mantener al plantel preparado en cada torneo. Boca afronta una temporada exigente y desde la conducción consideran clave sostener el nivel de competitividad.
Mientras el mercado de pases y la actualidad futbolística concentran la atención, el escenario electoral empieza a ganar protagonismo. Desde que asumió como presidente, Riquelme construyó una gestión basada en la cercanía con los hinchas y en la presencia de referentes históricos dentro de la estructura del club. De cara a las elecciones de 2027, su continuidad aparece como uno de los grandes temas políticos que tendrá Boca en los próximos meses.
Un mensaje sin confirmación oficial
Por ahora, el presidente no oficializó su candidatura, pero dejó un mensaje claro: disfruta del lugar que ocupa y quiere seguir siendo protagonista. La decisión final se conocerá más adelante, aunque todo indica que la continuidad de Riquelme ya se perfila como uno de los grandes debates en el mundo Boca durante los próximos meses.
