(BUENOS AIRES).- “Entendí como que me quisieron dar una lección, pero nunca sentí peligro real”, dijo José Chatruc en Vestuario Stream al recordar el cruce que tuvo con Rafael Di Zeo en 2002. José Chatruc había marcado el primer gol del 2-2 entre Boca Juniors y San Lorenzo, en la Bombonera, y su festejo con un gesto de silencio hacia la tribuna local derivó en el encuentro posterior.
El gol llegó a segundos del pitazo inicial, después de una jugada que el exmediocampista reconstruyó así: “Arranca el partido. El Beto Acosta mete dos caños, me queda la pelota, hago el gol. Había visto el día anterior a Batistuta haciendo así (gesto de silencio) en Fiorentina. Me quedó en el inconsciente. Hago el gol y hago así a la tribuna de Boca”. La seña fue realizada con los dos dedos índices.
El empate entre Boca Juniors y San Lorenzo terminó 2-2, pero la celebración de Chatruc tuvo consecuencias durante todo el partido. La tribuna local lo silbó en cada intervención desde el festejo hasta el final del encuentro, mientras el gesto inspirado en Gabriel Batistuta quedó como el motivo del enojo que desembocó en la reunión posterior.
El encuentro en Cocodrilo
Rafael Di Zeo apareció en la historia una semana después, durante la despedida de un amigo de Chatruc en el boliche Cocodrilo, un lugar nocturno de la Ciudad de Buenos Aires. “A la semana se va un amigo de despedida a Cocodrilo. Yo no conocía. Había ido a la despedida del Polaco Bastía y después a la de un amigo mío que se iba a vivir a Costa Rica. Empezamos a bailar, tomamos algo y un morocho grandote me dijo ‘el Rafa quiere hablar con vos’. No entendía, le dije que después iba”, contó.
El pedido se repitió hasta que Chatruc respondió de manera desafiante. “A la tercera le digo ‘decile a Rafa que me chup… la pij…’. En mi ignorancia, yo no sabía que estaba siempre La 12 al fondo. De repente viene un gigante y me dice ‘el Rafa te espera allá’. En el fondo había un trono y estaba sentado con dos señoritas”, relató sobre la escena que encontró al llegar al sector reservado.
El camino hasta ese lugar también quedó incluido en el recuerdo del exvolante. “Iba entrando y mi amigo llorisqueaba ‘no lo maten’. Yo por dentro pensaba que no me iban a matar, era un jugador conocido, ‘muero y salgo en los diarios’. Entré confiado, medio entonado”, contó Chatruc sobre la advertencia de su acompañante y su propia reacción antes de hablar con Di Zeo.
El intercambio se produjo a solas y comenzó con un cuestionamiento por la celebración contra Boca. “Despeja todo y me dice ‘sentate acá’. Mano a mano. Sentí que no iba a pasar nada. Me empieza a cuestionar por qué había festejado así. En un momento me indulta, me perdona. Y me dijo ‘podés ir, pero decile a Saja que le vamos a quemar la casa’”, relató.
La amenaza estaba dirigida a Sebastián Saja, arquero de San Lorenzo. José Chatruc entendió que el episodio había sido una forma de darle una lección por el festejo, aunque aclaró: “Entendí como que me quisieron dar una lección, pero nunca sentí peligro real”.
