(BUENOS AIRES).- La dirigencia de Boca Juniors, con Juan Román Riquelme como principal impulsor, ya tiene definidos los tres motivos futbolísticos que sostienen el intento de repatriar a Sebastián Villa, más allá de la polémica que rodea al delantero colombiano.
El primer argumento es su capacidad de desequilibrio. En el club consideran que Villa es uno de los jugadores más determinantes del torneo local cuando está en plenitud, capaz de romper defensas mediante el uno contra uno y de generar situaciones de gol de forma constante. Su velocidad y agresividad ofensiva componen un perfil difícil de conseguir en el fútbol argentino actual.
El segundo punto que destaca la evaluación interna es su influencia directa en el volumen de ataque. Sostienen que el extremo no solo desequilibra, sino que participa de manera activa en la creación de jugadas claras. Su presencia en el último tercio permite abrir espacios, arrastrar marcas y potenciar a los delanteros, una faceta que Boca necesita recuperar en este nuevo ciclo.
El tercer motivo, y quizás el más determinante, es su capacidad para cambiar el desarrollo de un partido en pocos minutos. En el cuerpo técnico seduce la idea de contar con un futbolista capaz de definir encuentros cerrados a partir de una acción individual, sobre todo en escenarios donde el equipo no logra encontrar fluidez colectiva.
La operación, de todas formas, genera un clima dividido. El anterior paso de Villa por Boca terminó envuelto en causas judiciales y un fuerte rechazo de un sector de la hinchada, factores que hoy vuelven a alimentar el debate alrededor de su posible regreso.
Sin embargo, desde la directiva que encabeza Riquelme insisten en que la evaluación deportiva pesa por encima del ruido mediático. En un plantel en reconstrucción, la prioridad es sumar desequilibrio y jerarquía en los metros finales de la cancha. El propio Riquelme explicó tiempo atrás qué lo impulsó a volver al club como dirigente: "Quiero al club para que el hincha esté contento". Esa misma lógica, según dejan trascender desde el entorno del presidente, aplica ahora al intento de repatriar a Villa: priorizar el rendimiento futbolístico para devolverle al equipo la agresividad ofensiva que perdió.
Las negociaciones con Independiente Rivadavia, dueño del pase, avanzan. Si el acuerdo se concreta, el delantero colombiano podría protagonizar uno de los regresos con mayor repercusión del mercado argentino.
