(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme no se conforma con el inminente regreso de Sebastián Villa y ya trabaja en la incorporación de un nuevo atacante para Boca. Mientras el colombiano se convertirá en el tercer refuerzo del Xeneize por 6,5 millones de dólares, Juan Román Riquelme puso la mira en un mediapunta que milita en el fútbol brasileño. El presidente del Consejo de Fútbol busca cerrar un plantel competitivo para Rodolfo Arruabarrena.
Sebastián Villa será el tercer refuerzo de Boca en este mercado de pases. El Xeneize llegó a un acuerdo con Independiente Rivadavia y pagará 6,5 millones de dólares netos para concretar la vuelta del extremo. Con la incorporación encaminada, Juan Román Riquelme y Rodolfo Arruabarrena siguen enfocados en la búsqueda de un mediapunta.
Uno de los nombres que está en la carpeta de Boca es Benjamín Rollheiser, actualmente en Santos. El mediapunta argentino surgió como una alternativa que seduce al Consejo de Fútbol, aunque por ahora no hubo ningún contacto formal entre las partes.
Según Transfermarkt, Rollheiser tiene un valor de mercado de 7.000.000 euros. Su contrato con el Peixe se extiende hasta el 31 de diciembre de 2028, por lo que cualquier negociación deberá pasar por la cúpula del club brasileño.
Pese al interés, el argentino no figura hoy como una prioridad para el Xeneize. La dirigencia monitorea su situación pero no registró avances concretos hasta ahora. En el club no descartan volver a la carga más adelante, aunque la energía del momento está puesta en otros objetivos del plantel.
Las veces que Rollheiser ya sonó en Boca
Rollheiser ya había estado en el radar de Boca en mercados anteriores. La dirigencia lo siguió de cerca cuando se destacaba en Estudiantes de La Plata y también durante su paso por Benfica, pero en ninguna de esas oportunidades se concretó su llegada. Aquellos acercamientos nunca pasaron de consultas informales.
Mientras se ultiman los detalles del contrato de Villa, Riquelme y Arruabarrena no descartan retomar el interés por Rollheiser en las próximas semanas. Por ahora, la prioridad inmediata es cerrar al cuarto refuerzo y seguir apuntalando el once que conduce el Vasco.
