(BUENOS AIRES).- Boca Juniors está cerca de concretar la venta de Marcelo Saracchi al Houston Dynamo, una transferencia que le permitiría a Juan Román Riquelme cortar una racha que generó debate durante los últimos años: sería la primera vez que el club vende a un futbolista adquirido en su gestión y que deja dinero en las arcas.
La posible salida del lateral izquierdo uruguayo al fútbol estadounidense se daría a cambio de una oferta cercana a los 1,2 millones de dólares por un porcentaje de la ficha. Saracchi había llegado al Xeneize como una apuesta para reforzar el sector izquierdo de la defensa, pero "con el paso del tiempo perdió protagonismo y actualmente no sería considerado una prioridad para Rodolfo Arruabarrena", quien cuenta con otras alternativas para ocupar esa posición.
El dato que hace especial esta negociación es el contexto. "Desde 2020, Boca incorporó numerosos futbolistas, pero hasta ahora las ventas habían llegado principalmente por juveniles surgidos de las inferiores o jugadores que ya pertenecían al plantel antes del actual ciclo dirigencial." Ninguno de los refuerzos de la era Riquelme había generado ingresos hasta este posible traspaso.
La salida de Saracchi se alinea con la estrategia del club para este mercado de pases. Boca trabaja en la llegada de nuevos refuerzos, pero al mismo tiempo busca desprenderse de aquellos jugadores que no tendrán demasiadas oportunidades durante la temporada. La operación encaja en ese plan: "Boca podría obtener un ingreso económico, liberar un lugar dentro del plantel y continuar reorganizando su estructura", mientras que el uruguayo tendría la oportunidad de relanzar su carrera en otro destino.
La transferencia se presenta como una solución para todas las partes. El defensor no es considerado prioritario para el Vasco Arruabarrena, y una venta permitiría equilibrar el plantel de cara a la temporada, además de generar recursos y espacio salarial para las incorporaciones que pretende la dirigencia.
Todavía restan detalles para que la negociación quede completamente cerrada, aunque en el club observan la operación con buenos ojos. De concretarse, Saracchi continuará su carrera en la MLS y Boca sumará un ingreso después de años en los que la falta de ventas de incorporaciones fue uno de los principales cuestionamientos a la gestión encabezada por Riquelme.
La posible operación representa mucho más que una simple transferencia. Para la dirigencia, sería la señal de que el club puede transformar sus adquisiciones en activos económicos y abrir una nueva etapa en la planificación financiera del mercado de pases.
