(BUENOS AIRES).- Boca y Sebastián Villa acercan posiciones después de años de conflicto. Ambas partes decidieron pausar las causas judiciales cruzadas que mantenían abiertas desde la salida del colombiano en 2023, mientras analizan un posible acercamiento deportivo a futuro.
Villa se desvinculó del club en 2023 y partió al Beroe de Bulgaria. Boca interpretó esa salida como una ruptura unilateral de contrato y avanzó con una demanda por incumplimiento contractual. Ese expediente se convirtió en uno de los puntos más tensos entre las partes.
El futbolista contraatacó con una demanda laboral por despido indirecto. En ese expediente reclama 236 millones de pesos y 2 millones de dólares. El conflicto escaló rápidamente y mantuvo alejadas a ambas partes durante años.
La pausa en las acciones legales modifica el escenario que predominaba desde entonces. Aunque no significa un acuerdo definitivo, marca un cambio en la postura de ambos lados, que hasta ahora mantenían posiciones firmes y distantes. Por primera vez bajan el nivel de confrontación y dejan abierta una instancia de diálogo.
Con Juan Román Riquelme al mando de las decisiones deportivas, Boca sigue evaluando opciones para reforzar el plantel. El nombre de Villa volvió a aparecer en el radar y divide opiniones puertas adentro del club. Riquelme maneja el tema con cautela, consciente del impacto deportivo e institucional que tendría una eventual vuelta.
En el entorno de Boca entienden que este tipo de acercamientos suelen ser necesarios cuando existe la posibilidad de reconsiderar un vínculo deportivo, sobre todo con jugadores de pasado reciente en la institución y conocimiento del plantel. Del lado del futbolista, el gesto se interpreta como una señal de apertura en un escenario que parecía completamente cerrado.
Todo dependerá de cómo evolucionen las negociaciones y de las condiciones que se planteen a futuro. Hasta ahora no hubo confirmaciones oficiales, pero el movimiento en el plano legal reactivó un tema que parecía terminado. El mercado de pases sigue abierto y cualquier señal puede modificar el escenario rápidamente. Después de dos años de conflicto, el diálogo entre Riquelme y Villa dejó de estar completamente descartado.
