(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme sigue pensando en el mercado de pases, donde la idea de la dirigencia de Boca es poder darle aún más jerarquía al plantel profesional. Entre los nombres que el presidente del Xeneize analiza en carpeta aparece un volante ofensivo que se formó en River y que hoy juega en el fútbol brasileño.
En las oficinas de Brandsen 805 ya hubo sondeos concretos por ese futbolista en ventanas anteriores, aunque nunca se avanzó con una oferta formal para sacarlo de su club. Riquelme mantiene vivo el interés y evalúa volver a la carga, consciente de que no será una negociación sencilla.
La traba principal es económica. Para arrancar al jugador de su equipo actual, Boca necesitaría hacer un desembolso considerable, un esfuerzo que por ahora tiene más de deseo que de realidad concreta. No hay cifras oficiales sobre la mesa, pero en el club admiten que la operación requeriría un importante esfuerzo económico.
El apuntado es Benjamín Rollheiser, surgido de las inferiores de River y actualmente en Santos. El mediocampista ofensivo, de 24 años, tiene contrato vigente con el Peixe hasta el 31 de diciembre de 2028, un vínculo blindado que obliga a cualquier pretendiente a negociar directamente con la institución paulista.
Ese contrato tan extenso le da a Santos el control total de la situación. Rollheiser no saldría por un precio rebajado ni forzando su partida, y Boca lo sabe. Sin una cláusula de rescisión baja ni urgencia del lado brasileño, el Xeneize debería armar una propuesta superadora y persuadir a todas las partes, algo que hasta ahora no ocurrió.
Las veces que Rollheiser ya sonó para Boca
El nombre de Rollheiser no es nuevo en el radar boquense. La primera vez que fue vinculado al club fue en 2023, cuando se destacaba en Estudiantes de La Plata. Entonces, la dirigencia que encabezaba Riquelme realizó los primeros sondeos, pero el jugador optó por permanecer en el Pincha. Su nombre volvió a aparecer tiempo después, tras su salida al exterior.
Con Gago buscando alternativas de ataque que se adapten a su idea de juego, el perfil de Rollheiser encaja, aunque la distancia entre el interés y una oferta formal sigue siendo grande. Por lo pronto, Riquelme lo tiene subrayado en su lista: el próximo paso sería traducir ese viejo deseo en una negociación real.
