(BUENOS AIRES).- "Se confirma la mala noticia. Es un desgarro en el isquiotibial de la pierna derecha para Marcos Acuña. Dos o tres semanas de recuperación", soltó este jueves el periodista Joaquín Tabares. El parte médico golpea de lleno en la previa de River al duelo del domingo ante Rosario Central y obliga al entrenador Eduardo Coudet a meter mano en la defensa por la tercera fecha del torneo.
El defensor, uno de los referentes del equipo, sintió una molestia muscular en un cruce durante el segundo tiempo de la derrota ante Gimnasia en La Plata y pidió el cambio de inmediato. Los estudios confirmaron el desgarro en la pierna derecha y, según agregó el periodista Juan Balbi, Acuña "apuntará a volver para la serie de octavos de Copa Sudamericana". Como reemplazante natural en el lateral izquierdo, el juvenil Facundo González asoma como primera alternativa, aunque Coudet también evalúa la posibilidad de improvisar a Giovanni González a pierna cambiada.
Las malas noticias en la enfermería no terminan ahí. "El otro lesionado confirmado es el esguince de tobillo de Mauro Arambarri, descartado para el partido con Rosario Central", detalló Tabares en la misma sintonía que Juan Balbi, quien señaló que el uruguayo "podría volver vs. Tigre". Con un panorama más alentador, Ángel Correa será exigido hasta último momento. "Tiene un golpe, un traumatismo en el muslo derecho. Acá sí hay esperanzas concretas de tenerlo entre algodones hasta el domingo y que pueda sumar minutos", explicó Tabares sobre el atacante.
De cara al compromiso en el Gigante de Arroyito, Coudet ya tiene la certeza de no poder contar con Sebastián Driussi ni Aníbal Moreno, quienes siguen sus respectivas recuperaciones, a las que ahora se suma el uruguayo Arambarri. La única buena nueva en la semana pasa por ese margen de duda favorable que presenta el ex Atlético de Madrid, aunque la acumulación de bajas tensa el ambiente en Núñez por el flojo arranque del semestre, en el que el Millonario acumula tres derrotas en los primeros tres partidos.
La seguidilla de contratiempos reabrió el debate sobre la decisión de la dirigencia de aislar a un nutrido grupo de futbolistas que hoy se entrenan apartados en Cantilo. El caso más resonante en función de la lesión del Huevo Acuña es el de Matías Viña, lateral izquierdo natural de la selección uruguaya que es uno de los diez marginados que el club busca reubicar. A metros del Monumental, los apartados se convirtieron en un peso que la directiva quiere sacarse de encima lo más rápido posible.
El giro de la dirigencia por los apartados
Ante la presión por los malos resultados y la falta de recambio inmediato, la comisión directiva encabezada por Stefano Di Carlo flexibilizó su postura original. Si bien en un principio solo escuchaban ofertas de venta definitiva, ahora "aceptarán préstamos que incluyan opciones u obligaciones de transferencia futura" con el objetivo de desprenderse de ellos en el menor plazo posible. La nueva estrategia contempla que los jugadores emigren a equipos donde vayan a sumar minutos para que una futura venta cobre valor.
Como parte de ese cambio, Maximiliano Salas podría emigrar a Independiente Rivadavia y disputar la Copa Libertadores, mientras que Fabricio Bustos y el juvenil Cristian Jaime aparecen en el radar de Peñarol para una posible cesión. El colombiano Kevin Castaño, que acumula 45 partidos oficiales y 3.160 minutos en River, también tiene su destino en Brasil. Vasco da Gama ya inició contactos con el Millonario para conocer condiciones, luego de que se complicaran las negociaciones por Santiago Sosa ante un cambio en las pretensiones económicas de Racing. Hasta el momento no llegó una oferta formal a las oficinas de Núñez, pero el mediocampista mundialista corre con ventaja para ser una de las próximas bajas en el mercado de pases.
