(BUENOS AIRES).- Matías Galarza Fonda fue citado a presentarse en River, pero el club le comunicó que debe entrenar con el grupo de futbolistas apartados del plantel profesional. La decisión, que ya se ejecuta en el Predio Cantilo, deja al volante paraguayo al borde de una salida en el próximo mercado de pases.
El mediocampista se presentó en el predio, aunque lo hizo para trabajar junto a los jugadores que no serán tenidos en cuenta. La medida responde a una evaluación futbolística del cuerpo técnico, que "empezó a definir qué futbolistas formarán parte del nuevo ciclo y cuáles deberán buscar continuidad en otro destino".
Galarza Fonda había llegado a Núñez como una apuesta del club, pero nunca logró consolidarse en la consideración del entrenador. Ahora su situación se volvió irreversible: entrena diferenciado del resto del plantel, "en una señal clara de que corre desde atrás en la consideración" y su nombre aparece entre los posibles movimientos del mercado que River buscará resolver.
En paralelo, surgieron versiones que lo vinculan con el fútbol europeo, en particular con un interés desde Francia. Aunque no hubo ofertas formales, la falta de lugar en el plantel aceleraría cualquier negociación. "Ya sea a través de una venta o un préstamo, todo indica que su ciclo en Núñez está cerca de un punto de quiebre", según se desprende del panorama actual del jugador.
El volante paraguayo, que supo ser una de las incorporaciones en las que el club depositó expectativas, apenas sumó minutos en el último semestre. La pretemporada arrancó con definiciones del cuerpo técnico sobre los futbolistas que integrarán la base del nuevo proyecto, y Galarza Fonda quedó rápidamente al margen.
El mercado de pases aparece como la vía de salida más probable. Las opciones que maneja el entorno del jugador incluyen tanto una transferencia definitiva como una cesión a préstamo. El interés desde Francia, aunque todavía informal, podría transformarse en una oferta concreta en las próximas semanas si River facilita la desvinculación.
Mientras tanto, Galarza Fonda sigue presentándose en el Predio Cantilo, pero con una rutina diferenciada y sin integrar el grupo principal. La decisión de apartarlo apenas iniciada la preparación para el próximo torneo es elocuente: el mediocampista no entra en los planes del cuerpo técnico y su salida se perfila como inminente.
Con el libro de pases ya en movimiento, la dirigencia de River busca ordenar las bajas antes de avanzar por refuerzos. Galarza Fonda se convierte así en el primer caso visible de la reestructuración del plantel. Su futuro inmediato parece estar lejos del Monumental, y en los próximos días podría definirse el mecanismo de su partida. El paraguayo deberá evaluar las alternativas que surjan tanto del mercado local como del europeo para encontrar un destino que le garantice la continuidad que en Núñez ya no tendrá.
