(BUENOS AIRES).- River ya tiene nuevo objetivo tras la caída del pase de Thiago Almada. Con el mediocampista de la Selección Argentina prácticamente descartado, el club de Núñez inició conversaciones con Spartak Moscú para repatriar a Esequiel Barco.
El periodista Germán García Grova, de Bolavip, especializado en mercado de pases, confirmó que la dirigencia millonaria ya entabló los primeros contactos con la entidad rusa. La intención del futbolista de abandonar Rusia por motivos personales abrió la puerta a una operación que River no tardó en explorar.
El regreso de Barco asoma como el plan B ante la imposibilidad de sumar a Almada, quien finalmente seguirá su carrera lejos del fútbol argentino. El volante ofensivo de 27 años busca un cambio de aire y, por su conocimiento del club, no necesitaría período de adaptación en caso de concretarse.
Las cifras de la negociación
Las posturas iniciales están lejos de un entendimiento inmediato. Spartak Moscú pide alrededor de 7 millones de dólares por el 50 por ciento del pase, aunque otras versiones sitúan la pretensión en un rango de 4 a 5 millones. River, por su parte, intentará acordar una suma cercana a los 5,5 millones de dólares por ese mismo porcentaje. La voluntad del jugador de salir del fútbol ruso podría inclinar la balanza.
Durante su primer ciclo en el club, entre enero de 2022 y agosto de 2024, Barco disputó 127 partidos oficiales, marcó 17 goles y repartió 19 asistencias, además de obtener tres títulos locales. En lo personal, el futbolista había reconocido un período difícil que afectó su rendimiento: “El bajón fue más que nada personal, más mío que de otro lado”, admitió en aquella etapa, que luego logró superar.
River transfirió al mediocampista a mediados de 2024 en una operación cercana a los 13 millones de euros, aunque las arcas del club recibieron apenas la mitad del monto porque Atlanta United conservaba el 50 por ciento de la plusvalía de una futura venta. La situación actual es distinta: ya no se trata de una venta récord, sino de negociar el regreso de un jugador que en su momento también fue seguido de cerca por Boca, aunque las pretensiones económicas frustraron cualquier avance con el eterno rival.
Las conversaciones seguirán en los próximos días. El deseo de Barco de volver a Sudamérica y el interés concreto de River alimentan la chance de un reencuentro que, semanas atrás, nadie imaginaba.
