(BUENOS AIRES).- La negociación entre River y Esequiel Barco se trabó por un pedido salarial que la dirigencia considera difícil de cumplir: el delantero habría solicitado ser el jugador mejor pago del plantel millonario, con un sueldo que superaría incluso lo que percibe Nicolás Otamendi.
Barco, que viene de jugar en el exterior, pretende un contrato que lo deje por encima de los referentes del equipo. Según la información que difundió Hernán Castillo junto a StatsMillo, el número que acercó su entorno está por arriba del ingreso de Otamendi, uno de los futbolistas de mayor trayectoria y reconocimiento dentro del fútbol argentino, y ese contraste encendió las alarmas en Núñez.
La estructura salarial de River es un punto sensible para la comisión directiva. Incorporar a un jugador con un ingreso muy superior al del resto del plantel podría provocar desbalances internos, y por eso el reclamo económico de Barco enfrió unas conversaciones que hasta hace poco parecían encaminadas.
El cuerpo técnico y la dirigencia consideran al ex Independiente y Atlanta United como un futbolista de jerarquía, capaz de potenciar el ataque con su desequilibrio en el uno contra uno. Sin embargo, entienden que la inversión debe guardar coherencia con los contratos vigentes y con el presupuesto del club.
La operación permanece en pausa desde que se conocieron las pretensiones del jugador. La negociación deberá avanzar con nuevas conversaciones entre las partes para determinar si existe margen para acercar posiciones. La continuidad de la gestión dependerá de que Barco flexibilice su exigencia o de que River decida hacer un esfuerzo económico mayor al previsto.
Barco conoce el fútbol argentino por su etapa en Independiente y suma experiencia internacional en la MLS. Su capacidad para desbordar y su desequilibrio individual lo convierten en un refuerzo atractivo para el Millonario, pero la prioridad del futbolista pasa hoy por un reconocimiento salarial que refleje ese valor de mercado.
Mientras la posibilidad se enfría, River sigue monitoreando el mercado de pases en busca de otras alternativas para reforzar la delantera de cara a los próximos desafíos. La llegada de Barco, que semanas atrás ilusionaba a los hinchas, quedó supeditada a un acuerdo económico que por ahora no encuentra punto de encuentro entre las partes.
