(BUENOS AIRES).- El pase de Ángel Correa a River está prácticamente cerrado en 15 millones de dólares, aunque una diferencia por el reparto de los impuestos todavía demora la firma definitiva. El delantero campeón del mundo se convertiría en uno de los refuerzos más resonantes del mercado local una vez que se destrabe el último escollo.
La operación contempla un desglose claro: 12.750.000 dólares quedarán para Tigres UANL, dueño de la ficha del jugador en el fútbol mexicano, y 2.250.000 dólares para Atlético de Madrid, que conserva un porcentaje del pase.
La traba principal está en la cuestión impositiva. Como el pase no se ejecuta mediante una cláusula de rescisión directa, el pago de tributos abre una discusión entre los clubes. Todavía no hay acuerdo sobre qué parte debe asumir ese costo adicional y ahí se concentra la demora de los últimos días.
En River sostienen que ese gasto extra no debería recaer sobre la institución. La postura del club de Núñez es firme y las charlas giran alrededor de cómo distribuir ese monto sin que afecte el cierre global de la transferencia.
A pesar de esa diferencia puntual, las negociaciones están encaminadas. El entendimiento general entre las partes es positivo y en el entorno del jugador también hay optimismo. Puertas adentro del Millonario confían en que la firma llegará en cuestión de días.
Correa representa un salto de calidad inmediato. Su experiencia en Europa, el paso por la Selección Argentina y su capacidad para moverse en distintas posiciones ofensivas le dan a River un atacante con gol, movilidad y desequilibrio en el último tercio del campo. El cuerpo técnico lo ve como un jugador versátil, capaz de adaptarse a distintos roles en el frente de ataque y aportar soluciones tácticas que hoy no abundan en el plantel.
La trayectoria del delantero rosarino habla por sí sola. Salió de las inferiores de San Lorenzo, dio el salto a Atlético de Madrid y se consolidó en la élite europea durante una década antes de su paso reciente por Tigres. Con la Selección Argentina integró el plantel que levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022 y también fue parte del grupo que obtuvo la Copa América 2021. Ese rodaje internacional es justamente lo que seduce al cuerpo técnico millonario, que busca jerarquía probada para afrontar un semestre exigente con triple competencia.
El escollo impositivo
El punto que retrasa la firma no es menor. Al no tratarse de una cláusula de rescisión directa, los tributos que genera la transferencia abren un debate entre las tres partes: Tigres UANL, Atlético de Madrid y River. El club de Núñez considera que ese costo adicional no le corresponde y la negociación se centra en cómo redistribuirlo sin que la operación se caiga.
Las conversaciones avanzan con señales positivas. Los tres clubes tienen voluntad de cerrar el acuerdo y el propio Correa ya dio el visto bueno para sumarse al proyecto de River. La percepción en Núñez es que se trata de un trámite administrativo que debería resolverse en los próximos días.
A la espera del desenlace
Si se resuelve el aspecto impositivo, el delantero viajará a Alicante para sumarse a la pretemporada que el plantel ya está llevando adelante en España. El cuerpo técnico quiere incorporarlo cuanto antes para que complete la puesta a punto junto al resto del grupo y llegue en condiciones al arranque de la temporada oficial.
La definición del acuerdo es inminente y en Núñez esperan anunciar al campeón del mundo apenas las partes terminen de pulir los números. De concretarse, River cerraría uno de los fichajes más resonantes del mercado argentino en lo que va del año.
