(BUENOS AIRES).- River encara una nueva etapa de depuración del plantel y tiene bajo la lupa a tres futbolistas que podrían dejar el club antes del cierre del mercado de pases. El entrenador Eduardo Coudet evalúa las salidas de Maximiliano Salas, Paulo Díaz y Facundo Colidio, mientras la dirigencia considera ofertas que resulten convenientes para todas las partes.
Desde su llegada al banco de River, Coudet dejó en claro que pretendía margen para modificar un plantel que consideraba necesario renovar. Los mismos nombres aparecieron antes en la lista de posibles transferibles, aunque las situaciones fueron cambiando con el paso del tiempo. River necesita equilibrar las cuentas y liberar espacios para futbolistas que el cuerpo técnico considera prioritarios.
Los casos bajo análisis
Maximiliano Salas llegó a Núñez con expectativas importantes, pero su rendimiento no terminó de consolidarse y perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico. Su contrato se extiende hasta diciembre de 2029, por lo que cualquier operación requeriría una negociación que contemple los intereses del club y del jugador. El delantero ya había aparecido anteriormente entre los futbolistas que podían salir por decisión de Coudet.
Paulo Díaz tiene experiencia, recorrido y una extensa trayectoria con la camiseta del Millonario. Fue cuestionado por sus actuaciones y perdió parte del protagonismo que supo tener. Coudet ya había evaluado la posibilidad de una salida del defensor chileno y su situación volvió a quedar vinculada con la renovación del plantel.
Facundo Colidio completa el grupo de nombres que River viene siguiendo de cerca. El delantero apareció anteriormente entre los jugadores cuya continuidad podía ser evaluada por el cuerpo técnico. Hubo interés desde el exterior por sus servicios, lo que podría abrir una alternativa concreta para generar ingresos y liberar un lugar en el plantel.
Refuerzos y definiciones
El entrenador le pidió refuerzos a la dirigencia para diferentes sectores. River avanzó en nombres como Francisco Ortega y Thiago Almada, mientras continúa buscando alternativas para elevar el nivel de su equipo. La llegada de nuevas piezas puede acelerar la salida de aquellos futbolistas que no sean considerados prioritarios.
Las salidas de los tres futbolistas no están definidas de manera irreversible, pero sus futuros están bajo análisis. River deberá decidir si acepta ofertas, busca préstamos o finalmente mantiene a alguno de ellos para afrontar una temporada cargada de compromisos. Coudet tendrá la última palabra desde lo deportivo, mientras la dirigencia deberá encontrar la fórmula económica que permita concretar las operaciones. En un plantel que atraviesa una profunda reestructuración, las próximas semanas pueden ser determinantes y más de un jugador podría terminar buscando un nuevo destino lejos del Monumental.
