(BUENOS AIRES).- «Perdimos por una jugada de mierda», dijo Nicolás Otamendi después de la derrota 1-0 de River ante Barracas Central. El equipo de Núñez sumó su primera caída histórica en el Monumental frente al Guapo y dejó a Eduardo Coudet sin margen: el partido del miércoles frente a Gimnasia, en el Bosque, se convirtió en una final para su continuidad.
Coudet ni siquiera estuvo en el banco. Una sanción disciplinaria lo obligó a delegar la dirección en Ariel Broggi, y tras el gol de Gonzalo Morales a los 22 minutos del primer tiempo, el cuerpo técnico optó por el silencio: ni el entrenador ni su colaborador dieron la cara en conferencia de prensa. La decisión agravó la sensación de desconcierto en un River que monopolizó la pelota —76% de posesión— pero abusó de los centros y no generó peligro real contra el cerrojo de cinco defensores y tres volantes que planteó el Barracas de Damián Ayude.
Los debuts millonarios no torcieron la historia. Otamendi, que seis días antes había disputado la final del Mundial, ordenó la defensa y terminó como centrodelantero por empuje, pero su jerarquía no alcanzó para maquillar una estructura sin ideas. Ángel Correa heredó la 10 vacante tras la rescisión de Juan Fernando Quintero, ingresó en el complemento y apenas pudo probar con un par de remates.
El traspié agrandó una herida que ya sangraba. El propio Coudet había admitido después de la eliminación ante Aldosivi por los 16vos de la Copa Argentina —el 17 de julio— que el equipo «no transmitió nada». Siete días después la actuación fue igual de pobre, y la paciencia de los hinchas se quebró: la silbatina bajó de las tribunas y en las redes sociales empezaron a multiplicarse los pedidos para que el ciclo termine. La derrota en la final del Apertura ante Belgrano y la caída en el Superclásico del semestre anterior ya estaban frescas; ahora el papelón copero y la caída contra Barracas dejaron al técnico contra las cuerdas.
Una final en el Bosque
El miércoles 29, a las 19.15, River visitará a Gimnasia de La Plata en el estadio Juan Carmelo Zerillo, con Leandro Rey Hilfer como árbitro principal y Germán Delfino en el VAR. ESPN Premium televisará el encuentro. Coudet dispondrá de todos los refuerzos: Otamendi, Ángel Correa, Lucas Beltrán, Santos Borré, Mauro Arambarri y Giovanni González estarán a disposición.
El partido se convirtió en una prueba de fuego. El problema no son los nombres sino el funcionamiento, y en el Bosque la historia suele ser esquiva para el Millonario. Una nueva presentación sin reacción —y peor aún una derrota— aceleraría la salida del entrenador en una temporada que ya acumula demasiadas frustraciones.
El margen de error es mínimo. River quedó sexto en la tabla anual y necesita asegurar la clasificación a la Copa Libertadores 2027, con una serie de octavos de la Sudamericana que se aproxima en tres semanas. Coudet se juega el cargo en 90 minutos. Si el equipo vuelve a tropezar, el Monumental podría despedir al técnico antes de lo que cualquier pronóstico anticipaba.
