(BUENOS AIRES).- “si River no gana nada en este semestre estará en crisis seria, seria, seria, seria”, advirtió Hernán Castillo. Y remarcó que River se encamina a un desenlace crítico si no logra levantar al menos uno de los cuatro campeonatos que disputará en la segunda mitad del año.
El análisis del periodista se apoyó en números concretos: el club invirtió aproximadamente 50 millones de dólares en el último mercado de pases y sumó entre 60 y 70 jugadores al plantel profesional.
A pesar de ese desembolso, Castillo señaló que el equipo ya agotó todas las variantes posibles: “Cambiaron el plantel, cambiaron el técnico, echaban la mitad de los que se cargaban a Gallardo y siguen crisis.”
La frase alude a un recambio profundo que incluyó la salida de aquellos futbolistas que, según el periodista, responsabilizaban al anterior entrenador por los malos resultados. Sin embargo, la crisis no se frenó.
Castillo puso el foco en la paradoja que atraviesa el club: se modificó casi todo, pero el rendimiento colectivo no mejoró. El recorte del plantel alcanzó a jugadores que en su momento habían quedado señalados como parte del problema bajo la conducción de Marcelo Gallardo, y la apuesta por nuevas incorporaciones tampoco torció el rumbo. En ese contexto, el periodista subrayó que los cambios de nombres no alcanzaron para enderezar una campaña que arrastra irregularidades desde hace varios meses.
Con cuatro torneos en juego —entre competencias locales e internacionales—, Castillo fue directo sobre la urgencia de resultados: “Bueno, tenés que ganar en algún momento. Esto es así.” El mensaje apuntó a que ya no hay margen para explicaciones puertas adentro.
El periodista sostuvo que ni siquiera necesita consultar con los protagonistas directos del club para anticipar lo que viene: “No tengo que hablar con ningún dirigente, no tengo que hablar con ningún hincha, no tengo que hablar con ningún jugador y con ningún técnico, si River no gana nada en este semestre va a estar en crisis, sí, sépanlo, es verdad.”
Para Castillo, la exigencia de conseguir un título en este semestre no admite atenuantes. El semestre aparece como un punto de inflexión para un proyecto que ya consumió una inversión millonaria y múltiples intentos de reestructuración sin los resultados esperados. La seguidilla de eliminaciones y la falta de regularidad en el juego instalaron un clima de presión que, según su diagnóstico, se volverá insostenible si diciembre llega con las vitrinas vacías.
“Ya no sabés qué hacer”, sintetizó el periodista, y remarcó que el margen de maniobra de la dirigencia se achicó al extremo. En su visión, el desgaste no solo alcanza a los jugadores y al cuerpo técnico actual, sino que interpela al conjunto de las decisiones institucionales de los últimos mercados de pases.
Con los cuatro campeonatos del semestre en disputa, el diagnóstico de Castillo fue lapidario: sin vueltas olímpicas, la crisis actual se profundizará y el descontento en Núñez se tornará irreversible.
