RIVER PLATE

“No arrancábamos así desde 1995”: la estadística que golpea a River y es preocupante

 

El Millonario acumula dos derrotas consecutivas en el torneo local, algo que no sucedía desde el Clausura 1995.

 
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(BUENOS AIRES).- River no arrancaba un torneo local con dos derrotas desde hace más de 30 años. La caída ante Barracas Central en el debut y la derrota siguiente frente a Gimnasia dejaron al equipo de Eduardo Coudet envuelto en una estadística negativa que no se repetía desde el Clausura 1995.

El Millonario perdió en su presentación inicial y volvió a caer en la segunda fecha, un comienzo inesperado para un plantel que había generado grandes expectativas. La imagen que dejaron esos primeros partidos encendió las alarmas entre los hinchas y expuso falencias que Coudet deberá corregir con urgencia.

La última vez que River había arrancado un campeonato de Primera División con dos derrotas consecutivas fue en el Clausura 1995. Aquel equipo, dirigido por Ramón Díaz, atravesaba un proceso de recambio luego de la salida de grandes protagonistas y una realidad completamente distinta a la actual. La marca quedó sepultada durante décadas, mientras el club se acostumbraba a pelear los primeros puestos desde el inicio.

Más allá de los resultados, el rendimiento futbolístico también despertó críticas. La falta de contundencia ofensiva y algunos problemas defensivos que volvieron a aparecer en momentos determinantes fueron los aspectos más cuestionados por los hinchas, que esperaban otra imagen después de un mercado de pases ambicioso. La dificultad para transformar la posesión en situaciones claras de gol sumó otro motivo de preocupación en el arranque del ciclo.

La llegada de refuerzos de jerarquía había renovado la ilusión del público millonario, pero los primeros encuentros no entregaron el resultado esperado. El desafío para el cuerpo técnico pasa por encontrar el equilibrio entre los nuevos futbolistas y una estructura que todavía mostró fragilidades y necesita consolidarse.

Coudet busca respuestas para cambiar la imagen

El entrenador sabe que el equipo necesita reaccionar cuanto antes para que la crisis deportiva no crezca. El calendario exige una recuperación inmediata y el cuerpo técnico analiza variantes para devolverle al equipo una versión competitiva, sobre todo en los metros finales y en la generación de peligro ofensivo.

En Núñez confían en que el torneo recién empieza y que existe margen para revertir la situación, pero la exigencia de un club acostumbrado a competir por títulos y protagonismo obliga a encontrar soluciones con rapidez. El antecedente de 1995 funciona como una señal de alerta: un mal inicio puede terminar condicionando todo el semestre si la reacción no llega a tiempo.

El próximo partido de River será clave para recuperar confianza y cambiar una historia reciente que volvió a poner al club frente a una marca que parecía olvidada.