(BUENOS AIRES).- River inició gestiones para sumar a dos laterales con pasado en la Selección Argentina, en una apuesta por reforzar un puesto que el cuerpo técnico considera prioritario de cara a la exigente temporada.
El entrenador pretende mayor jerarquía y variantes en las bandas. El calendario cargado y la necesidad de sostener la competencia interna llevaron a la dirigencia a moverse con determinación en el mercado, buscando opciones confiables en defensa.
Los dos apuntados cumplen con un requisito fundamental: "experiencia internacional y recorrido en el máximo nivel". La negociación es compleja, propia de futbolistas con trayectoria en el exterior o en equipos de peso, y ya hubo contactos para conocer condiciones y analizar la viabilidad de las operaciones.
Una búsqueda que viene de antes
El interés por laterales no es nuevo. En los últimos mercados, River ya incorporó a Fabricio Bustos para aportar solidez y proyección por la banda derecha. Sin embargo, el club entiende que necesita elevar aún más la competencia interna para no resentir el rendimiento en torneos locales e internacionales.
La participación de varios futbolistas del plantel en la Selección Argentina durante el Mundial genera ausencias temporales que impactan directamente en la planificación deportiva. Apuntar a jugadores con pasado en el seleccionado no solo implica calidad, sino también adaptación a escenarios de alta presión, algo que el cuerpo técnico pondera para sostener el nivel en todas las líneas.
Competencia interna y proyección
La búsqueda de laterales responde a una lógica de mercado ambiciosa. El Millonario viene protagonizando un período activo de incorporaciones y la posible llegada de estos dos refuerzos se alinea con la idea de armar un plantel que pelee todos los frentes. No se trata solo de sumar nombres, sino de elevar el nivel general del equipo con variantes confiables en defensa.
En paralelo, la dirigencia analiza posibles salidas y situaciones individuales dentro del plantel, lo que convierte a esta ventana en una de las más dinámicas de los últimos tiempos para el club. Las negociaciones avanzan mientras se evalúan condiciones contractuales y la predisposición de cada futbolista a sumarse al proyecto.
La dirigencia sabe que cerrar este tipo de operaciones no será sencillo, pero confía en avanzar en las conversaciones en los próximos días. Mientras tanto, los hinchas siguen de cerca cada novedad, ilusionados con la posibilidad de sumar refuerzos de jerarquía.
River vuelve a mostrar su protagonismo fuera de la cancha: negocia fuerte, apunta alto y deja en claro que su objetivo es mantenerse en la cima del fútbol argentino y competir al máximo nivel internacional. Las gestiones por los dos laterales con pasado en la Selección continuarán en las próximas semanas, con la expectativa de sumar a dos jugadores que encajen en el perfil que busca el entrenador: recorrido, experiencia en partidos de alta exigencia y adaptación inmediata a la presión de vestir la banda roja.
